ver más

Compone canciones y hace pesas en su casa, y una vecina lo denunció por ruidos molestos

El músico y gimnasta se comprometió a modificar sus horarios de ensayos y ejercicios para no perjudicar a la mujer que vive al lado. El acuerdo se hizo en el Juzgado de Paz local.

Un conflicto estalló entre vecinos de Cipolletti por los ruidos que genera uno de ellos y que molestan a la mujer que vive al lado. La causa llegó a los estrados del Juzgado de Paz local, cuya titular Gabriela Montorfano convocó a las partes para que cada una brinde su versión en procura de alcanzar una conciliación.

La reclamante se presentó asistidas con la abogada Belén Pascal, mientras que el acusado lo hizo sin patrocinio letrado.

La mujer se quejó porque el hombre escucha música a alto volúmen, compone canciones y hace pesas en una habitación pegada a la suya y el choque de discos y mancuernas la incomoda. Además agregó que tiene una pérdida de agua en una manguera que también la afecta.

Baterista.jpg

La vecina denunció que el músico que vive al lado provoca ruidos molestos, que le impiden descansar.

Tras escuchar ambas posturas y tras “un amplio intercambio de opiniones”, la magistrada logró que alcanzaran un acuerdo que homologó, al considerar que se trató de una “justa composición de los derechos e intereses de las partes y que se hallan reunidos los requisitos legales" para aprobar el acercamiento tal como lo establece el Código Procesal Civil y Comercial de Río Negro.

En el arreglo, el hombre se comprometió a respetar el horario de descanso entre las 22 y las 8 de la mañana, franja en la que no escuchará música ni ensayará sus nuevos temas musicales. Eso era lo que había pedido la señora.

Lo mismo anticipó que hará con su entrenamiento. En ese mismo horario no hará ejercicios, y además llevará su equipamiento al patio de la casa para no generar perjuicios a la vecina.

En cuanto al derrame de agua, el demandado acordó parchar la manguera que sale de su tanque y alejarla “un poco de la medianera, en dirección hacia su propiedad, para que ante una nueva y eventual rotura no moje la misma”.

Tiene ganas de mudarse

La mujer aclaró en su queja que no sabe si volverá a vivir en su propiedad, porque analiza venderla o alquilarla, por lo que solicitó que el acuerdo firmado “se respete independientemente de quienes ocupen la vivienda”.

Finalmente ambas personas se comprometieron a “comunicarse de manera respetuosa, y pacífica, sin agresiones de ninguna clase”.

De todos modos, de lo prosperar el convenio por posibles incumplimientos, ambos vecinos manifiestaron que “buscarán el asesoramiento” de un abogado para “evaluar otra solución al conflicto planteado”.

Un caso similar girado al Juzgado de Faltas Municipal

En junio de este año se conoció un caso similar en Cipolletti en el que una mujer se presentó en la Comisaría 24 y denunció a su vecino, que también era músico y ensayaba en distintas horas del día y la noche, e incluso de madrugada impidiéndole descansar, según aseguró.

Se inició un expediente contravencional, al considerar que se trataba de una “Perturbación a la convivencia armónica”. La causa también recayó en el juzgado que conduce Montorfano, quien en este caso determinó que no era de su competencia, dado que el hecho fue cometido en el ámbito de la jurisdicción municipal y la falta está prevista en el Código de Faltas Municipal, por lo que su juzgamiento “corresponde exclusiva y excluyentemente a la autoridad municipal competente”.

De todos modos la magistrada le informó a la denunciante que tenía la posiblidad de canalizar en su Juzgado el conflicto como una cuestión vecinal, y que para ello debía solicitar una audiencia de concilación.

Se trata de un mecanismo previsto “facilitar el diálogo entre las partes involucradas” y buscar una solución “que sea favorable para ambas partes, con el fin de lograr una mejor convivencia”.

Sin embargo la señora elevó un escrito posterior, en el que desestimó la alternativa y lo fundamentó en “la imposibilidad la de entablar diálogo con el denunciado”.

En consecuencia, Montorfano resolvió archivar el expediente y enviarlo al Juzgado de Faltas del municipio cipoleño, para que allí se busque una solución a la discrepancia.