El tribunal confirmó la condena tras el juicio por abuso sexual agravado contra una menor bajo su cuidado. ¿Cuántos años de prisión le otorgaron?
La Justicia rionegrina impuso este viernes una condena de diez años de prisión contra un hombre declarado responsable de abusar sexualmente de la nieta de su pareja. La decisión se conoció durante la audiencia de cesura realizada en el Foro Penal de Cipolletti, instancia final del proceso judicial.
El tribunal, integrado por los jueces Guillermo Baquero Lazcano, Marcelo Gómez y Florencia Caruso Martín, unificó criterios para establecer la pena definitiva. Además de los diez años de prisión, los magistrados dispusieron que el condenado deberá afrontar el pago de las costas correspondientes al proceso penal.
La resolución de este viernes llega luego de que, en agosto pasado, el mismo tribunal declarara la responsabilidad penal del acusado. En aquella instancia se lo había encontrado culpable de abuso sexual gravemente ultrajante en concurso real con abuso sexual simple, ambos delitos agravados por su condición de guardador de la víctima.
La causa comenzó a instruirse en julio de 2025, cuando la madre de la niña radicó la denuncia penal correspondiente. La mujer tomó conocimiento de los hechos luego de que su hija le relatara lo ocurrido durante una pijamada realizada en la vivienda del imputado, situación que motivó el inicio inmediato de las actuaciones.
La investigación quedó a cargo del fiscal jefe Santiago Márquez Gauna, quien reunió la evidencia necesaria para sostener la acusación durante el debate oral. Entre las pruebas centrales del expediente se destacó el testimonio brindado por la víctima en Cámara Gesell, dispositivo utilizado para resguardar a menores de edad en procesos judiciales.
Ese testimonio resultó determinante para reconstruir la secuencia de los hechos denunciados y permitió al Ministerio Público Fiscal avanzar con solidez hacia la etapa de juicio. La declaración de la niña, tomada bajo las condiciones especiales que prevé este mecanismo, fue clave para sostener la imputación.
Con la pena ya establecida, las partes involucradas en el proceso cuentan ahora con un plazo de diez días hábiles para presentar un eventual recurso de impugnación ante las instancias judiciales superiores correspondientes. Ese será el próximo paso procesal en este expediente.
Una vez que la sentencia adquiera firmeza definitiva, ya sea por vencimiento del plazo o por resolución de los recursos que pudieran interponerse, se emitirá la orden de detención correspondiente. A partir de ese momento, el condenado deberá cumplir la pena en un establecimiento penitenciario.
Mientras el proceso continúa su curso y la condena no adquiere carácter firme, el hombre permanecerá bajo el régimen de prisión preventiva domiciliaria que viene cumpliendo. Este esquema incluye el monitoreo permanente mediante una tobillera electrónica que rastrea su ubicación en todo momento.
Entre las restricciones vigentes, el condenado tiene un límite de circulación de 70 metros alrededor de su vivienda, medida que busca garantizar el control efectivo de su paradero. A esto se suma la obligación de presentarse semanalmente ante la comisaría de la zona.