Es Juan Manuel Brandimarte. Le habían dictado sentencia a fines de julio, pero seguía libre porque aún no estaba firme. Lo citaron a una audiencia y desapareció.
La Policía de Río Negro pide la colaboración de la comunidad para atrapar a Juan Manuel Brandimarte, de 44 años, sobre quien pesa un pedido de detención y captura en el marco de una causa judicial en trámite por una larga lista de aberrantes delitos sexuales cometidos contra menores de edad.
La medida fue dispuesta en una investigación que lleva adelante la Unidad Fiscal Descentralizada de Villa Regina.
En una audiencia realizada el 28 de julio último, Brandimarte fue declarado culpable “abuso sexual simple doblemente agravado por el vínculo y por ser encargado de la guarda (reiterado en un número indeterminado de veces) en concurso real con abuso sexual con acceso carnal doblemente agravado por el vínculo y por ser encargado de la guarda, en concurso Ideal con corrupción de menores doblemente agravada por el vínculo y por ser encargado de la guarda”.
Como consecuencia, lo condenaron a 10 años y 6 meses de prisión efectiva, pero seguía en libertad, dado que aún la pena no había quedado firme y tenía la alternativa de intentar revertir el fallo en las instancias judiciales superiores. Aunque tampoco había quedado en prisión preventiva ante el riesgo de que pudiera escapar.
Sin embargo, el último jueves fue convocado a una nueva audiencia por el tribunal integrado por los jueces Maximiliano Camarda, Alejandro Pellizzón y María Eugenia Gadano, pero Brandimarte no se presentó, por lo que la Fiscalía representada por Irma Cascallares pidió que se lo declare en rebeldía y se dicte la orden de captura a nivel nacional e internacional.
El requerimiento contó con el aval del defensor de Menores, Marcos Urra, y no tuvo la objeción del abogado de Brandimarte, Federico Dalsasso, quien comunicó en la oportunidad que había presentado un escrito en el que informaba que había renunciado a la defensa del ahora prófugo. También se indicó que había informado los motivos que lo llevaron a tomar la decisión, aunque esos detalles no se brindaron.
Desde la Policía se destacó en el pedido de colaboración que ante cualquier información que permita establecer el paradero del condenado, comunicarlo "de manera inmediata" al 911 o dar aviso a la unidad policial más cercana.
Hay otro reginense prófugo de la Justicia por un delito sexual. Es Facundo Plos, condenado a seis años de prisión por violación (acceso carnal), y también siguió libre, aunque monitoreado por un dispositivo GPS.
Pero en una audiencia que se realizaba en septiembre del año de manera virtual desde su chacra, se desconectó, cortó la tobillera y escapó. Pese a que se hicieron múltiples rastrillajes, no lograron atraparlo. También tiene el pedido de captura. La Justicia luego dispuso la inhibición de sus bienes y cuentas bancarias, como medida para asfixiarlo económicamente y obligarlo a que se entregue, pero hasta el momento no ha sido hallado.
La fiscal del caso, Vanesa Cascallares, había solicitado la prisión preventiva en base a los riesgos procesales existentes. Entre sus argumentos, subrayó que Plos representaba un claro peligro de fuga debido al peso de la condena, a su juventud, a la ausencia de cargas familiares y a los recursos económicos que le permitirían desplazarse tanto dentro como fuera del país.