Matías Navarrete, de 30 años, había huido tras golpear salvajemente al guardia. Ahora buscan al otro fugitivo.
Uno de los dos presos que se fugaron el viernes por la noche del viejo edificio de la Subcomisaría 65 de Godoy fue recapturado durante la madrugada de este sábado.
El evadido intentaba ocultarse en un terreno descampado a pocas cuadras de la dependencia policial. En tanto, la Policía de Río Negro continúa con un intenso operativo cerrojo para dar con el segundo prófugo.
Los delincuentes lograron escapar tras golpear salvajemente al cuartelero, encerrarlo en una de las dependencias y romper una abertura trasera para ganar el patio, desde donde saltaron un paredón hacia el exterior.
El recapturado fue identificado como Matías Navarrete, de 30 años, quien había sido detenido esta misma semana. Desde el jueves, el sujeto cumplía una prisión preventiva de cuatro meses en una causa penal por abuso sexual y violencia de género.
Fuentes policiales confirmaron que el operativo cerrojo dio frutos cuando los uniformados divisaron a Navarrete corriendo por la calle Remedios de Escalada, en las cercanías de la Escuela Primaria N° 70.
Al verse rodeado, el delincuente intentó esconderse en un descampado de la zona, pero fue reducido de inmediato por los agentes.
El segundo evadido es Mauro Lema, de 36 años, quien posee un amplio historial de evasiones y aún permanece libre. Las fuerzas de seguridad centran todos sus esfuerzos en localizarlo, montando controles estrictos en los accesos y zonas rurales de la localidad.
Lema es un conocido de la justicia y de la propia Subcomisaría 65, ya que había protagonizado una fuga idéntica el pasado 20 de mayo. En aquella ocasión, pidió ir al baño, atacó al cuartelero y saltó el paredón del predio. Tras estar cuatro días prófugo, la policía lo atrapó en el barrio Ceferino. El malviviente se encontraba tras las rejas por causas de robo de motocicletas, resistencia a la autoridad y evasión.