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Está denunciado por operaciones irregulares de venta de autos. Sería un profesional de las estafas con antecedente por terrenos y representación de jugadores.
Un operativo judicial llevado adelante este jueves derivó en el secuestro de documentación, dispositivos electrónicos y vehículos, en el marco de una investigación por presuntas estafas vinculadas a planes de autos y otros bienes. La diligencia se realizó en una vivienda de calle Rodhe, entre Buenos Aires y Belgrano de General Roca, y fue supervisada por la fiscal Celeste Benatti.
El allanamiento se concretó poco después de las 14, cuando personal de Criminalística y de la Comisaría 3° ingresó por la fuerza a la casa con el objetivo de localizar a un hombre acusado por presuntas víctimas de ofrecer planes de compra, cobrar adelantos y no entregar los contratos.
Al entrar, constataron que el sospechoso no estaba: se habría retirado minutos antes. Mientras el procedimiento avanzaba, familiares del hombre se acercaron al domicilio, aunque no se les permitió ingresar.
En el procedimiento —que se desarrolló entre las 13 y las 14 del jueves— se incautó una importante cantidad de elementos considerados de interés para la causa: documentación variada vinculada a las operaciones investigadas, siete teléfonos celulares, dos tablets, tres notebooks, una cámara digital con memoria, un CPU y una caja fuerte.
Además, se retuvieron tres vehículos una moto marca Motomel 150 cc, que tenía pedido de secuestro; un cuatriciclo marca Honda y un auto Mercedes Benz C250 que registraba prohibición de circulación.
Todo el material quedó a disposición del Ministerio Público Fiscal, que analiza los elementos para avanzar en la investigación sobre un posible entramado de estafas reiteradas.
De acuerdo a fuentes consultadas se trata de Ignacio Cajarabilla, un roquense “muy conocido en Roca por estafas anteriores”. Su nombre aparece asociado a múltiples episodios denunciados en los últimos años, entre ellos la venta de vehículos con problemas de documentación y negociaciones frustradas por terrenos.
También fue acusado de cobrar a familias locales con la promesa de llevar a jóvenes futbolistas a México para probarse en el club América, algo que nunca se concretó. En esta oportunidad, vecinos y nuevos damnificados volvieron a señalarlo por maniobras similares, ahora vinculadas a la comercialización de autoplanes.