Un investigación de meses terminó con un allanamiento donde se detuvo a un hombre y secuestró cocaína y otras sustancias en el centro de residentes.
Un allanamiento de la Policía Federal Argentina en dependencias del Centro de Residentes Chilenos Violeta Parra, en General Roca, culminó el viernes con un hombre detenido y el secuestro de cocaína, marihuana y diversos elementos vinculados a la comercialización de estupefacientes. La Comisión Directiva de la entidad emitió un comunicado para deslindar responsabilidades institucionales.
El procedimiento estuvo a cargo de la División Unidad Operativa Federal General Roca, en el marco de una causa federal por presunta comercialización de estupefacientes. La investigación se inició a partir de información sobre una posible venta de drogas en el lugar.
Los efectivos desarrollaron tareas de campo, seguimientos y un exhaustivo análisis de la información recolectada durante semanas previas. Ese trabajo permitió reunir elementos suficientes para solicitar y obtener una orden de allanamiento ante la Justicia Federal competente en la región.
Durante el allanamiento, las fuerzas federales secuestraron cocaína, marihuana, teléfonos celulares, un posnet, elementos de corte y una balanza de precisión. La Policía Federal no precisó oficialmente las cantidades exactas de sustancias halladas en el operativo realizado sobre el edificio de la institución.
Como resultado del procedimiento, un hombre mayor de edad fue detenido y quedó a disposición de la Justicia Federal. La causa continúa en etapa de investigación y las autoridades judiciales deberán determinar los alcances y responsabilidades penales del hecho.
Tras el operativo, la Comisión Directiva del Centro de Residentes Chilenos Violeta Parra difundió un comunicado dirigido a socios, a la comunidad y a los medios de comunicación. Allí remarcaron que el procedimiento se desarrolló en el marco de una investigación judicial ajena a la entidad.
Las autoridades de la institución sostuvieron que el Violeta Parra "no tiene ni ha tenido vinculación alguna" con las actividades investigadas. Señalaron además que esos hechos resultan completamente ajenos a los objetivos y principios sociales, culturales y comunitarios que persigue la organización desde su fundación.
La Comisión Directiva aclaró también que las personas mencionadas en la causa "no representan a nuestra institución ni se encuentran autorizadas" para desarrollar actividades en su nombre. La aclaración buscó despejar cualquier confusión pública sobre la relación entre la entidad y los investigados.
El comunicado institucional expuso, además, un problema previo: las personas investigadas "permanecen y utilizan un sector de las instalaciones sin autorización de la Comisión Directiva". Esta situación, según indicaron, se extiende desde hace un prolongado período dentro de la institución.
Las autoridades del Violeta Parra explicaron que esa ocupación irregular "no cuenta con autorización" de la conducción actual y que ha dificultado el normal funcionamiento de las actividades propias de la entidad. Por ese motivo, anunciaron que continuarán recurriendo a las vías legales correspondientes.
El objetivo declarado es recuperar la plena disponibilidad del predio, preservar el espacio institucional y garantizar el desarrollo normal de sus actividades habituales. La entidad busca así poner fin a una convivencia forzada que, según remarcaron, condiciona su funcionamiento cotidiano desde hace tiempo.
Hacia el final del comunicado, la Comisión Directiva reivindicó la historia del Centro de Residentes Chilenos Violeta Parra, vinculada estrechamente con la migración chilena en la región y con generaciones de socios que construyeron allí un espacio de encuentro.