El dueño del establecimiento hizo la denuncia. La policía fue hasta el lugar y sorprendió a cinco personas con armas de aire comprimido y calibre 22. Presumen que cazaban ilegalmente.
El domingo por la mañana el dueño de un campo ubicado en la zona de Balsa Las Perlas escuchó disparos de arma de fuego y advirtió que un grupo de personas, presuntos cazadores furtivos, habían montado un campamento a la vera del río Limay, en el interior de su propiedad.
De inmediato alertó a la Policía, por lo que una comisión de policías de la Subcomisaría 82 acudió al llamado quienes, efectivamente, encontraron a cinco hombres que se habían instalado en el lugar.
Los uniformados procedieron a la identificación a los intrusos, y además hicieron una requisa del equipamiento que habían llevado.
En el operativo encontraron dos armas de aire comprimido y dos armas de fuego calibre 22, además de vainas servidas, las que fueron secuestradas a disposición de la Justicia para su correspondiente peritaje.
Puesto en conocimiento el fiscal de turno, dispuso las actuaciones a seguir y ordenó la detención de cinco personas que quedaron vinculadas a la causa judicial, en el marco de la Ley Provincial 5184, que establece las funciones y atribuciones del personal policial. Se presume que los acampantes habían llegado al establecimiento rural para cazar, por lo que les podrían caber responsabilidades en ese sentido.