Padres y madres de la Escuela 366 no quisieron perder un día más de clases y ayer cortaron la Circunvalación para llamar la atención de las autoridades de Educación y precipitar una solución concreta e inmediata. Es que la institución sufre sucesivos cortes de luz por una fuga que se arrastra desde octubre y, a su vez, padece la falta de agua.
Tampoco pueden utilizar el SUM porque los vidrios están trizados y corren peligro de caerse, como ya ocurrió en una oportunidad, cuando un pedazo cayó arriba de la espalda de una maestra.
La escuela es de jornada de extendida pero están sin comedor, por lo que los chicos, cuando podían asistir a clase, lo hacían por cuatro horas. Los padres denunciaron que durante el receso no realizaron mantenimiento a las conexiones de gas, por lo que fallan las hornallas para cocinar.
“Estamos cansados de esperar. No hay luz, no hay agua, están rotos los vidrios. Tampoco funciona el comedor y necesitamos que nuestros hijos vayan a clase”, dijo Eduardo Navarrete, uno de los papás.
El coordinador regional de Educación, Luis Ríos, se hizo eco del reclamo y aseguró ayer mismo que personal de mantenimiento comenzó a ocuparse del problema en cadena que suscita el circuito eléctrico, aunque reconoció que va a llevar tiempo porque hay que revisar toda la instalación para dar con la falla.
“Entiendo el enojo de los padres, que la solución no haya llegado con celeridad, pero quiero que sepan que nos estamos ocupando del problema. Los chicos no se merecen perder un día más de clase y más allá de la decisión de los padres, nos preocupa la exposición que tengan ellos”, sostuvo Ríos.
Antes de llegar al corte, los padres realizaron un abrazo con los docentes. El lunes habían asistido a una asamblea, a oscuras, porque mientras la directora comentaba a los padres todas las gestiones ante el CPE, se cortó la luz.
“Desde octubre que se corta por una fuga que no encuentran, lo que interrumpe el abastecimiento de agua porque deja de funcionar la bomba. Sumado a esto, caen por pedazos los vidrios del SUM, así que no lo podemos usar. Están trizados, desde hace mucho tiempo”, contó la directora Roxana Díaz.
Algunas escuelas suspendieron las clases por falta de calefacción
Con los primeros fríos de la temporada de invierno varios establecimientos educativos de Cipolletti tuvieron que suspender las clases por la falta de calefacción; tal es el caso del CET 30 y la Primaria 258. La seccional cipoleña del gremio docente Unter intimó al Consejo Provincial de Educación a que garantice el servicio en todas las instituciones, lo que fue interpretado por Luis Ríos, el coordinador regional de Educación, como una exigencia de corte político imposible de resolver en 24 horas. Al respecto, el funcionario explicó que “la logística no nos permitió encender los equipos de los 75 establecimientos que tenemos. Pero se están encendiendo muchos e intentamos llegar a todos en el menor tiempo posible”. Por lo pronto, ayer el dictado de clases fue suspendido en dos instituciones y en caso de no solucionarse en las próximas horas, la decisión se podría extender a otras.