Piden continuidad del programa nacional de supresión de carpocapsa
También requirieron, pero al gobierno nacional, que se otorgue el financiamiento para la continuidad del PNSC, adecuándolo a las actuales condiciones sanitarias y un aporte adicional para los productores que les resta el tercero y cuarto año del programa. Los legisladores Fabián Gatti, Beatriz Manso y Martha Ramidán explicaron que el Programa Nacional de Supresión de Carpocapsa estuvo vigente desde el año 2006 hasta el verano pasado y que la temporada 2010/2011 registró un aumento de más del 60 por en el daño por carpocapsa en los bloques controlados, que pasó de 0,26 a 0,42 por ciento en promedio.
Consideraron que a esa situación habría que añadir la pérdida de rentabilidad de los productores, los cuales ajustan generalmente sobre las tareas culturales, especialmente en sanidad, agravando el problema.
Recordaron que la carpocapsa es la plaga más importante en frutales de pepita, no sólo por las pérdidas directas que provoca en la economía regional, sino también por los límites que impone al acceso a nuevos mercados, así como al comercio con los destinos tradicionales, los que aumentan cada vez más las exigencias sanitarias.
Mencionaron que los frutos atacados pierden valor comercial y no son aptos para su conservación en frío, pero también son rechazados en el comercio internacional, en especial por países donde la carpocapsa es considerada plaga cuarentenaria, como en Brasil. “Estos frutos pueden ser encaminados para el consumo en fresco del mercado local o a la industria (jugos o sidra)”, agregaron.
El PNSC fue creado con el objetivo de reducir el impacto socioeconómico que la plaga provoca en la producción de fruta de pepita a través de la promoción una estrategia integral que facilita al productor su intervención en el control de la plaga y sus objetivos específicos fueron disminuir el nivel de daño, difundir la nueva tecnología y reducir el uso de fosforados.







