"Eran dos motos. En la persecución, uno de los malvivientes me apuntó con su arma obligándome a cambiar de dirección, donde terminé colisionando con un árbol que estaba tendido sobre la calle. Salí despedido de mi moto y quedé desmayado en la calle. Lo mismo le ocurrió a mi compañero Fernández, con la diferencia que él se recuperó de inmediato y pudo pedir colaboración", remarcó el cabo Matías Vázquez, el más afectado por el accidente, quien quedó varias horas internado.