La adhesión el jueves vía ordenanza a la ley provincial 2688 termina con cualquier posibilidad de más reclamos y habilita con ello a definir la transferencia de la propiedad, que se materializará con la futura ordenanza de utilidad pública.
Para antiguos luchadores perlenses, como Néstor Padilla, la decisión del Deliberante marca un antes y un después porque el Municipio ya puede, entre otras cosas, renovar las tramitaciones ante Nación para aportar los fondos necesarios para la mensura de cada uno de los lotes en los que tienen sus casas los habitantes. Se trata de un paso trascendente porque abrirá el camino para la futura regularización dominial de cada parcela.
Ahora todo se enfocará en acelerar cuanto se pueda la ordenanza faltante y despejar así la cuestión legal camino a la urbanización.