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Peligros para el tránsito por las obras en la Ruta 22

En Puente 83, las medidas de seguridad son insuficientes para impedir que haya accidentes.

La obra de ampliación de la Ruta 22, a la altura de Puente 83, se ha convertido en un lugar riesgoso para transitar. Ocurre que los operarios suelen quedarse hasta la noche trabajando y no cuentan con la iluminación necesaria. Un error y puede generarse un accidente.

La noche del lunes, por ejemplo, hubo un choque en el que intervinieron dos camiones, uno de los cuales maniobró para esquivar unos chapones desprendidos de la refacción del puente sobre el canal principal y que algunos obreros buscaban retirar. La acción hizo que otro rodado, que venía de atrás, se lo llevara puesto, resultando bastante dañado.

Vecinos de las inmediaciones manifestaron que la actividad nocturna de los trabajadores provoca inconvenientes para la seguridad vial puesto que no contarían con la suficiente iluminación para desarrollar sus tareas. Como la circulación se vuelve más intensa por la tarde-noche, porque muchos conductores vuelven de sus labores habituales a sus hogares y por la temporada invernal de días más cortos, las posibilidades de siniestros se incrementan.

Las obras de conversión de la Ruta 22 en una autovía han acelerado su ritmo, luego de años en que se avanzó muy lentamente. En la actualidad, se apura la ejecución de la obra del puente y los horarios laborales se prolongan hasta las sombras nocturnas.

1 solo foco reflector tenían la noche del lunes los obreros del viaducto de Puente 83.

Una vez que se concluyan estas tareas, se retomarán otras en la cinta asfáltica lo que afectará a dos viviendas de Tres Luces, el barrio al sur de Puente 83, cuyas familias serían obligadas a desalojarlas para continuar con lo planificado.

Sería de significación que los encargados de las obras adoptaran mayores recaudos para garantizar la seguridad en los sectores en los que se están ejecutando los emprendimientos previstos.

Cuando ocurrió el accidente del lunes, habitantes de los alrededores destacaron lo peligroso que resulta el quehacer nocturno de los operarios. Para ello contaban con un solo reflector propio y con el alumbrado público del sector, lo que es insuficiente para disipar las sombras. Además, no siempre se cuenta con un banderillero para manejar la circulación.

A todo esto, la presencia de maquinaria pesada, entre ella camiones de hormigoneado, también afecta las condiciones de seguridad, a la vez que la ausencia de guardarrailes cerca de lugares habitados y los pocos conos de señalización terminan de complicar el panorama en el sector de la Ruta a la altura de Puente 83 Sur.