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Peligra el servicio de salud en la zona este de la ciudad

En el salita de El 30 hay un solo médico que atiende dos veces por semana.

Gran preocupación existe en la amplia zona de barrios y asentamientos del noreste de Cipolletti ante la disminución del número de médicos que atiende en el centro de salud de El 30. En el lugar venían trabajando tres profesionales y ahora ha quedado solamente uno, con el agravante de que únicamente cumple sus funciones dos veces por semana. Los vecinos del Distrito Vecinal, de Santa Elena, Santa Marta, Curri Lamuel, Puente de Madera, Antártida Argentina, el parque industrial, El Espejo y de las tomas 2 y 10 de Febrero están en su radio de acción.

La falta de personal se empezó a notar hace más de una semana y los pacientes, a medida que se han ido enterando, están cada vez más inquietos por su presente y por el futuro que les aguarda.

Y es que todo el sistema de salud pública está atravesando un momento de ajuste, y atestar otros dispensarios aparece como una prueba difícil de soportar. Además, para la mayoría representaría sumar varios kilómetros más de distancia a los que ya tienen que realizar. La alternativa de recurrir al hospital, en Naciones Unidas y Venezuela, tampoco resulta atractiva, por su lejanía y porque sólo para sacar turno se debe ir a las 4 o 5 de la madrugada.

La alarma de la situación la dio el vecinalista Víctor Alarcón, residente del DVN, quien destacó las dificultades que ya está ocasionando para mucha gente de todos los estratos sociales, pero sobre todo los más humildes.

En el centro de salud ubicado en calle Presidente Illia, además del médico que atiende dos veces por semana, ha quedado para asistir a la población solamente una enfermera, cuya abnegación y voluntad de brindar ayuda a quienes concurren no están en duda, pero no puede lidiar sola contra todos los problemas que surgen.

Alarcón cuestionó al gobierno provincial por el desamparo en el que ha quedado la comunidad y manifestó que se remitirán notas a la dirección del hospital, de la que depende la salita, al Ministerio de Salud y a la Municipalidad para que se revierta la situación.

Recordó que el Estado rionegrino está en deuda con el DVN, pues ya debiera contar con un centro de salud propio y también debería haber construido una instalación adecuada para el destacamento policial, que hoy sigue funcionando en un tráiler y que durante algunas jornadas se queda casi sin efectivos.

El vecinalista también fue duro con las autoridades de la comuna, puesto que en la actualidad la delegación municipal no está cumpliendo con todos los propósitos para los que fue construida y habilitada. Por ejemplo, en el lugar todavía no se pueden pagar las tasas y concretar mayoría de trámites.

750 personas como mínimo pasan por la salita al mes.

La zona de influencia del centro de salud se extiende por una amplia extensión de barrios rurales, asentamientos y el Distrito Vecinal Noreste. Su labor resulta esencial.

El dispensario se viene a pique

Creado hace casi 20 años, el centro de atención primaria de la salud de El 30 tiene sede en el predio de la Escuela 109. En sus mejores épocas, supo contar con un plantel conformado por una médica general, un odontólogo y una obstetra, quienes trabajaban dos veces por semana, y un psicólogo que cumplía su labor tres veces por semana, además de una enfermera que está presente todos los días. La cantidad de vecinos de su jurisdicción superan con creces las 5000 personas. Solamente en el DVN ya hay unas 3200 personas viviendo y a fin de año, cuando esté habilitado el plan de 404 Viviendas, se sumarán 1600 más. Las enfermedades prevalentes hoy son diabetes, obesidad, hipertensión, celiaquía, afecciones respiratorias y otras. Además del tratamiento médico, son numerosos los servicios relacionados con la salud que se efectúan.