El objetivo de esta negociación es fijar una nueva escala salarial para las tareas de raleo de esta temporada.
Desde el gremio aún no realizaron ningún planteo en cuanto a sus aspiraciones salariales, mientras que los empresarios tampoco hicieron ofertas. Los plazos se cumplen, los días pasan y los tiempos comienzan a apurar por la necesidad de consolidar los sueldos de la cosecha 2015-2016.
También se suma la incertidumbre por los cambios que se puedan realizar en la Comisión Nacional de Trabajo Agrario, como en los funcionarios del Ministerio de Trabajo. Sindicalistas y empresarios deberán, de una u otra manera, buscar saldar el acuerdo salarial en la región, a fin de evitar futuros conflictos en plena cosecha.