Padres y docentes del Jardín 122 de Ferri denunciaron que el establecimiento inició el ciclo lectivo el jueves pasado sin director, porteros, matafuegos, cocina, playón para jugar o habilitación para funcionar. Hicieron llegar sus quejas y reclamos al Consejo de Educación que no obtuvieron respuestas.
En 2016 el jardín funcionaba como anexo a una escuela primaria, pero este año fue separado con la intención de que comenzara a funcionar por su cuenta. Sin embargo, las condiciones no son aptas y hay faltantes en los puestos de trabajo.
Loreto Acuña, madre de uno de los pequeños, contó que hay tres docentes nuevas para cada una de las salitas y que ellas están igual de enojadas como los padres. También explicó que hay un profesor de educación física, pero no puede ejercer su cargo porque el playón tiene yuyos y espinas.
"La cocina no está en condiciones porque tiene lauchas, debería haber un baño por cada sala y sólo contamos con dos, y hoy uno de ellos se inundó, tampoco hay un seguro que cubra cualquier cosa que pueda pasarle a los chicos. Si se lastiman, ¿quién se hace cargo?", sentenció Acuña.
Los niños no reciben merienda ni refrigerios, tampoco pueden jugar durante los recreos y los papás temen por algún tipo de infección que pudieran contraer por la falta de limpieza en los baños. De 30 nenes, hoy sólo asisten 17 por la fuerte preocupación ante la salud y bienestar de sus hijos.