La crisis frutícola no da tregua a los chacareros y el panorama se vuelve cada vez más oscuro. Una puerta se abrió y temen que el remate de chacras comience de manera lenta pero que no pare más hasta que desaparezcan por completo. En esta ocasión, el Banco Nación remató una chacra, de no más de 6 hectáreas, ubicada en Villa Regina y el rechazo y temor de los productores se acrecentó.
En representación de la Cámara de Productores de Fernández Oro, Carlos Zanardi aseguró que no le encuentran una explicación a la situación que se está viviendo en la zona y que si el Gobierno realmente quisiera que la producción salga adelante se necesitan políticas macroeconómicas que eviten que el motor pionero del valle se convierta, muy pronto, en un simple recuerdo.
“En este caso lo más llamativo y lo que nos preocupa es que quien remata es el Banco Nación. No sabemos por qué, sí que es una deuda, pero hasta donde teníamos entendido el banco había hecho un acuerdo con la Provincia para que absorbiera las deudas de los productores y luego ellos tuvieran una deuda con la Provincia. Pero se ve que en este caso pasó algo diferente”, explicó Zanardi.
Aunque desde hace años la fruticultura genera pérdidas, los chacareros siguen produciendo con la esperanza de tener un futuro en el que la actividad vuelva a ser lo que era antes. Sin embargo, la pequeña luz que veían al final del camino se apagó.
Horacio Pierdominicci, productor y representante de la Cámara frutícola de Cipolletti, afirmó que hay muchos chacareros que sobreviven gracias a los préstamos e insumos que otras empresas les otorgan para poder seguir en carrera pero que, al final, terminan “llenos de deudas”.
“Por esta razón las empresas se quedan con las chacras. Es desesperante no poder llegar a la otra cosecha y por eso firmás pagarés o lo que sea. Todos estamos medios enganchados con algo, algunos un poco más, otros un poco menos. Es tan triste saber que para producir uno se tiene que ir endeudando y que al final lo único que va a pasar es que vas a perder tu chacra. Te ponen un cuchillo en la panza y firmás pensando que la próxima cosecha va a andar bien, pero nunca pasa”, sentenció.
Zanardi y Pierdominicci aseguraron que el panorama futuro para la producción frutícola es negro y que “la política macroeconómica nacional está lejos de contener a una fruticultura sustentable del pequeño y mediano productor”.
“Te ponen un cuchillo en la panza y firmás pensando que la próxima cosecha va a andar bien, pero nunca pasa”. Horacio Pierdominicci. Referente de la Cámara de Productores de Cipolletti