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Ocupantes construirán su propia red de agua potable

Compraron 300 caños de seis metros cada uno y abastecerán a medio Barrio Obrero A.
A partir de su propio esfuerzo y determinación, los habitantes del Barrio Obrero A tienen previsto concretar una nueva y más adecuada red de agua para aproximadamente la mitad del enorme asentamiento ubicado en la continuación rural de Naciones Unidas, al norte de Circunvalación Presidente Illia.

Para llevar adelante la iniciativa, han adquirido unos 300 caños de seis metros de largo cada uno, con los que cubrirán una extensión de casi 2000 metros. Una parte de las cañerías tiene un grosor de 50 milímetros y otra, de 63 mm.

El equipamiento está ya disponible y requirió de una inversión de unos 100.000 pesos, aportados por las propias familias residentes.

Las obras, que comenzarán en agosto o septiembre, permitirán renovar el actual sistema que abastece unas 10 manzanas del asentamiento.

Las viviendas del sector que se verá beneficiado acceden hoy al agua, captada de un gran caño que pasa por calle Naciones Unidas, a través de una red de mangueras enterradas a no más de 30 centímetros de la superficie. El calor, el frío y el trajín de la superficie han ido desgastando el tendido, que pierde en muchas partes.

Lo peor, como explicó un vecino llamado Eduardo, es que por el tipo de material y por su grosor (de una pulgada como máximo, o sea, unos 25 mm), a lo que se une su disposición en el suelo, la presión del líquido en la temporada veraniega, cuando más se lo usa, suele ser buena cerca del caño principal de abastecimiento pero casi inexistente en las viviendas más alejadas.

En la actualidad, los referentes del asentamiento, entre quienes se cuenta Lilia Calderón, están dedicados a conversar con los habitantes de los hogares que renovarán las prestaciones para buscar la mejor forma de lanzar los trabajos y hacerlos sustentables.

Para ello, evaluarán los costos que representarán las tareas que se deben encarar, como el extenso zanjeo necesario, la posibilidad de alquilar una máquina pesada para ayudar en la iniciativa y la contratación de mano de obra especializada. Por la magnitud del emprendimiento, no puede haber fallas ya que una mala ejecución puede causar una inundación del vecindario.

En el Barrio Obrero A, la renovación de la red de agua representa un logro más de la voluntad y capacidad de asumir desafíos que tienen los pobladores. Ante lo que consideran un abandono continuo del Estado, deben acudir a su esfuerzo propio.

Que será mucho, porque los caños deberán instalarse a unos 80 centímetros de profundidad, lo que demandará una gran labor de zanjeo. Ahora, por la altura de la napa, no pueden empezar su trabajo pero cuando se den las condiciones ya no se detendrán.