La quinta marcha sirvió para reunir a pequeños de distintos puntos de la ciudad. Algunos colegios expusieron sus problemas edilicios.
Los nenes pintaron banderas, saltaron la soga y compitieron en un juego de mesa gigante. Desde la organización se repartieron manzanas y bebidas para aliviar el calor que al mediodía ya se hacía sentir en toda la región. Entre los principales lemas se visibilizó que todos los niños y niñas tienen derecho a jugar, pensar e imaginar un mundo diferente. La Escuela Laboral 4, que hace 14 años funciona sin edificio propio, aprovechó la oportunidad para visibilizar su problemática edilicia, por la que se encuentran en una lucha pública con Educación.
6 establecimientos se reunieron en el Piedrabuena.
Además de la movilización por el centro, escuelas y centros infantiles, se reunieron en la plaza del barrio con el mismo objetivo: defender el derecho a la igualdad, la educación y la diversión.
En forma simultánea también se llevó a cabo en la plaza del barrio Luis PiedraBuena, sobre las calles Río Negro y Chile, una intervención comunitaria. El acto incluyó la suelta de palomas y música en vivo, además de la participaron de las comunidades educativas de los jardines 2 y 14, los alumnos de la Escuela Primaria 264, el Centro Infantil Municipal 2, la Escuela Especial 24 y el Ruca Suyai.