Misteriosa muerte de un joven atacado por perros
Un joven murió tras ser atacado por una jauría de perros salvajes en un camino rural cercano a Campo Grande. Con mordeduras en todo el cuerpo y una importante pérdida de sangre, fue trasladado de urgencia a un hospital, pero los médicos no pudieron salvarlo. Horas antes del siniestro, su madre había denunciado su desaparición, porque había salido a festejar Navidad y no había regresado a su casa. Esos datos permitieron identificarlo cuando un grupo de agentes lo encontró tirado en la zona rural, aún rodeado por los animales.
La feroz arremetida de los perros cimarrones se produjo el jueves de Navidad, aproximadamente a las 16. Un vecino llamó a la Comisaría 44 de Villa Manzano y pidió auxilio para frenar a los animales. Las mordidas habrían provocado las lesiones fatales aunque no se descartó que la víctima hubiese sufrido un robo antes. Su mamá, en tanto, duda de esa hipótesis: aseguró a los investigadores que se movilizaba en moto, y en la escena no se halló el rodado. “No descartamos ninguna hipótesis, aún no hemos podido encontrar la moto”, manifestó el jefe de la Regional Quinta de la Policía, Antonio Mandagaray.
Desde Tribunales desestimaron que haya sido baleado, algo que se rumoreaba ayer en las calles de Villa Manzano.
De festejo
El joven -de apellido González- salió de su casa después del brindis de Nochebuena, pero en la tarde de Navidad aún no había regresado, por lo que su madre comenzó a preocuparse.
Se desconoce qué ocurrió en las horas previas al macabro hallazgo. Aún es un misterio si estaba acompañado, si seguía celebrando o si se encontraba solo al momento del ataque. Por eso, sus familiares exigen esclarecer qué pasó con la motocicleta. Sospechan que pudo ser asaltado, aunque los investigadores detallaron que tenía la billetera, con plata y su documentación.
Otro aspecto por revelar es si se encontraba alcoholizado. “Cuando los agentes llegaron estaba con vida, inconsciente, y alcanzaron a escuchar que se quejaba. También notaron que olía a alcohol”, dijo Mandagaray, por lo que hasta ayer no se desechaba la posibilidad de que se hubiese accidentado, o dormido, y los perros aprovechasen la situación para atacarlo.
El fiscal Oscar Cid, quien encabeza la investigación, ordenó que se le practicara la autopsia y abrió una causa por muerte dudosa para despejar la incertidumbre en torno a las causas del deceso.
Cuando lo rescataron, los policías trasladaron a la víctima al hospital de Cinco Saltos, aunque murió una hora después del incidente con los cimarrones, animales caracterizados por los ataques en jaurías contra otros perros, ganado o personas.
González estaba desfigurado y fue su madre quien logró reconocerlo. El cuerpo fue desgarrado y “tenía muy comprometidas sus extremidades, el cuello, el tórax y también el rostro”, informó el jefe de la unidad policial con asiento en Cipolletti.
¿Venganza?
Los vecinos creen que lo asesinaron
El rumor que corre en el barrio Labrador es que al joven lo mataron por un ajuste de cuentas y, ante la duda, ningún vecino quiere hablar demasiado. El Labrador está a un par de kilómetros del centro de Manzano y a 200 metros del camino rural número dos, en el que apareció el cuerpo de González. Con calles de tierra, casas de material y algún que otro almacén, es un lugar donde vive gente trabajadora. “Decían que era una jauría. Acá cerca hay un basurero y suele haber muchos perros, pero la verdad yo creo que tiene que ver más con la mala junta”, dijo un hombre que no se quiso identificar. En medio del barrio hay una plaza. Una familia que vive cerca de allí relató que los vecinos comentan que al joven le dieron un tiro en la cabeza y luego lo tiraron en el camino rural. Dicen que con el paso de las horas los perros lo encontraron y lo mordieron, pero ya estaba herido de muerte previo a eso.
En la casa de la madre del chico reina el silencio. Él no vivía en el barrio porque estaba trabajando en una petrolera, pero había llegado a pasar las fiestas con su mamá. Según lo que cuentan, esa noche estuvo en la casa hasta tarde con amigos tomando alcohol, y después salieron. Otro vecino, desde el anonimato, planteó: “Si fueron los perros, ¿dónde está la moto que todavía no aparece?”.
Lo más leído







