Un voraz incendio que se originó en la toma 10 de Febrero consumió ayer a la tarde tres precarias casillas. De acuerdo con fuentes policiales, la causa principal fue un cortocircuito y, aunque pudo haber sido una tragedia, los daños sólo fueron materiales.
Se pudo establecer que en las viviendas arrasadas las pérdidas materiales fueron totales.
El fuego se desató alrededor de las 16.30 y generó pánico entre los vecinos que, desesperados, no paraban de pedir auxilio. Intentaron frenar las llamas para que las familias no lo perdieran todo pero el viento les jugó en contra.
Quería salvar su casa del fuego y volcó en la Perón