El 2017 amaneció soleado y con las calles desiertas en Cipolletti. Poco a poco, a medida que el sol iba levantando la temperatura, comenzó el movimiento de autos por las calles, casi todos con el mismo destino: la Isla Jordán. El principal espacio verde de la ciudad reunió a cientos de familias alrededor de una mesa para disfrutar del 1º de enero al aire libre.
El humo de las parrillas fue una constante, al igual que las pelotas de fútbol o las guitarras para pasar la tarde entretenidos en la Isla, que a pesar de tener uno de los balnearios más lindos del valle, sólo sirve como camping por el mal estado del río Negro.
Ante el calor, muchos dejaron el “campamento” familiar y se trasladaron hasta alguno de los natatorios del lugar. La piscina municipal fue el más elegido, por el bajo costo de la entrada, aunque los clubes privados también lucieron a pleno durante el festejo.