El trabajo científico despejó varias dudas y, por ejemplo, determinó que el cuerpo no habría sido trasladado desde otro lugar. "La correspondencia de la fauna estudiada con el entorno sugiere que la colonización se inició en el mismo sitio en el que fue encontrado y que el cuerpo no habría sido trasladado", remarcó el forense Marcelo Uzal.
Por otra parte, el estudio histopatológico reveló que "no se detectaron lesiones traumáticas en las demás estructuras cervicales, lo que hace poco probable el estrangulamiento como mecanismo de muerte".
En cuanto al análisis toxicológico, indicó: "Presencia de cocaína y metabolitos en pool de vísceras y presencia de cocaína y metabolitos en la caja de lentes de contacto hallada en el cuerpo".
Después se advierte que el consumo de cocaína habría provocado una alteración importante en la salud de la víctima. "En el presente caso, si bien no puede considerarse como un diagnóstico de certeza el antecedente de consumo de cocaína poco antes del deceso, resulta muy posible que la muerte fuera debida a las alteraciones cardiovasculares relacionadas con el consumo de cocaína", se remarcó.
Las conclusiones del médico forense de Río Negro, que menciona la cocaína como posible causa de muerte, tienen directa relación con el estudio donde "no se hallaron lesiones traumáticas de entidad suficiente para producir la muerte o daños de consideración, lo que hace altamente improbable la violencia física como causa del deceso".
Tras la recepción de las pericias, la Fiscalía tendrá la última palabra sobre la investigación abierta.
El peregrinaje de familia y amigos
Desde su desaparición, los familiares y amigos de Micaela Schwarz iniciaron un peregrinaje que se cerró esta semana cuando tomaron conocimiento del informe completo enviado por los peritos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
En los estudios participaron profesionales de primer nivel, como las doctoras Ana Paula Amani, del Centro Nacional Patagónico dependiente del CONICET; y Adriana D'Addario, del laboratorio de Patología de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
A modo de respuesta a las quejas por los tiempos requeridos por la Justicia local para concretar el trabajo pericial, se apuntó que "muchas de las pericias solicitadas son complejas, poco habituales, y que incluso hubo que contactar a profesionales altamente especializados".
Beto, el padre de Micaela, se transformó en el emblema de las marchas por la ciudad y mantuvo firme su reclamo de un esclarecimiento total sobre lo que pasó con su hija.