El Municipio seguirá invirtiendo en el cementerio local para que los muertos tengan un descanso eterno. El presupuesto de este año reserva no menos de 15 millones de pesos a la construcción de nichos, y no se descarta afectar otras partidas de dinero si el remanente que puede quedar no alcanza para cubrir las nuevas sepulturas que se proyectan en la necrópolis cipoleña.
Es que la demanda no da tregua y se refleja en números: 1600 nuevos nichos, de los cuales 200 ya fueron construidos el año pasado con recursos de la administración pública. Otros 200 fueron adjudicados a la empresa Quidel por un concurso de precios y podrían estar listos en abril próximo.
En tanto, los 1200 restantes licitados tienen un plazo de obra de ocho meses que vence en julio y, por si fuera poco, el área de Obras Públicas afina el lápiz sobre un proyecto nuevo para licitar otro paquete más allá de este año. Todavía no tienen el número porque la iniciativa se está pergeñando, pero se estima que sea abultado.
El secretario de Obras Públicas, Francisco “Paco” Navarro, confirmó la asignación presupuestaria que se destinará a la construcción de nichos y aseveró que “es una prioridad” por la situación de colapso que “heredó la gestión y necesita remediar”, manifestó.
1200 nichos construye la empresa Quidel. El Ejecutivo invertirá al menos 15 millones de pesos para levantar más bóvedas y evitar el colapso del cementerio. Mientras tanto, alientan las cremaciones de cuerpos.
“La demanda es tan importante que los primeros 200 nichos construidos el año pasado ya están todos ocupados. No alcanzábamos a pintarlos que se iban ocupando”, ilustró el funcionario municipal.
Los 1200 nichos que la empresa Quidel está construyendo se verán plasmados en una torre de dos plantas a la que, incluso, se accederá por medio de un ascensor que hay que instalar.
Como esta obra llevará más tiempo, la estrategia de Obras Públicas fue impulsar la construcción de 200 más (cinco módulos de 40 nichos), que estarán listos para ser habilitados en un par de meses, mientras se sigue avanzando con el paquete mayor. “Cada vez hay menos lugar, por eso la idea es seguir agregando nichos en altura”, advirtió Navarro. En diálogo con LM Cipolletti, su par de Servicios Públicos, Jorge Ulovec, recordó que el cementerio viene colapsado desde hace años, aunque actualmente la situación está bajo control y hay disponibilidad para efectuar nuevas sepulturas. “No tenemos lugar en exceso, pero hay”, sostuvo.
Indicó, además, que los interesados en cremar un cuerpo se pueden acercar al cementerio para conocer el trámite de rigor que es necesario realizar en el caso. La comuna alienta las cremaciones para extender la vida útil de la necropólis de calle Naciones Unidas. Las lleva a cabo un prestador privado de Fernández Oro (Fénix), quien además viene a buscar los cadáveres al cementerio local, entre dos y tres veces por semana, y se encarga de su traslado.