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Volvió a la escuela con 72 y es el abanderado: un gran sueño por cumplir y el consejo a sus compañeros

La historia de Carlos, un vecino del barrio Areválo de Cipolleti que revela sus charlas con los menores en el aula. Y avisa que no piensa "defraudar a nadie".

Le queda pintada el estandarte celeste y blanco. Nunca es tarde para hacer buena letra y dar la nota... Carlos Ulloa, con 72 años, es el abanderado del colegio nocturno CEM 74 Manuel Belgrano, donde cursa el secundario, y tiene un sueño por cumplir.

Por lo pronto, este viernes santo, mientras muchos pasean o disfrutan en familia el feriado, él estaba abocado a culminar un trabajo sobre "gasto público" que "me comprometí a presentar el lunes y lo voy a hacer".

No le resultó fácil volver a un aula "tras más de 60 años, porque terminé la primaria en el Pichi Nahuel y no pisé más la escuela". Inglés le costó más que el resto pero la está sacando adelante.

"¿Cuáles son las materias que me gustan? Contabilidad por sobre el resto, Historia, la llevo bien, Matemática la estoy tratando de asimilarla más", enumera en un dialogo con LM Cipolletti.

Carlos estudiando

Este viernes, Carlos realizaba un trabajo para la escuela. Crack.

A fin de año espera lograr su gran objetivo de culminar el secundario. "Ya hice primero, segundo y hoy estoy en la parte final de la carrera", celebra este vecino jubilado del Barrio Arévalo.

El ex policía, admite que al principio "me costó" pero su voluntad asombrosa y gran sentido de la responsabilidad le permiten incoporar los conocimientos y aprobar. "Quiero estar siempre presente, voy de 19 a 22, lo hago de manera presencial para comprender mejor y no atrasarme".

Formó un lindo grupo con sus compañeros y dice jocosamente "parezco el abuelo de todos". "Con los chicos bien, me respetan y es mutuo. Trato de inculcarles que no aflojen, si no tienen estudios no entran a trabajar a ningún lado les advierto. A la vez los profe me tienen paciencia y estoy feliz".

Familia orgullosa por el nono abanderado

"Mi familia está muy orgullosa, mis hijas me compraron la impresora para que saque fotocopias, me trajeron cuadernos. Yo les digo que no las voy a defraudar. Soy nativo de Cipolletti, tengo 3 hijas y 7 nietos, ellas se recibieron todas, dos o tres nietos también. Ahora el abuelo está dando el ejemplo", culmina el nono abanderado.

¡Un maestro! Carlos da clase de constancia y persistencia