Vecinos de calle Uruguay entre 9 de Julio e Yrigoyen, en el barrio San Pablo, están enojados por dos inmensos cráteres.
Uno de ellos fue producto de la rotura de un caño de agua, que fue reparado por ARSA pero que quedó sin tapar. En el lugar sólo colocaron cintas de precaución. “Es un cráter, y con la lluvia se juntó mucho barro, esperamos que lo arreglen pronto”, dijo a LM Cipolletti una vecina.
A pocos metros hay otra rotura en el asfalto. Ahí la preocupación es mayor porque debajo de ese pozo hay caños de gas.