El abuelo Luis Gómez, a quien quisieron ocuparle su vivienda y su lote en Nuevo Ferri, agradeció a los vecinos la ayuda que le brindaron y que permitió que los usurpadores tuvieran que echar marcha atrás y retirarse, aunque le rompieron algunas instalaciones y le sustrajeron varias herramientas de trabajo.
El anciano destacó el esfuerzo que hicieron otros residentes de los alrededores para echar a su ex yerno y al grupo de amigos que lo secundaba, y por cómo colaboraron para poner en orden y reparar los destrozos que alcanzaron a concretar en su predio.
Dedicado sobre todo a trabajos de jardinería, Gómez, de 71 años, contó ayer que después del intento de ocupación y al revisar sus pertenencias notó que le faltaban varias herramientas, lo que no dejó de lamentar porque las utilizaba para ganarse la vida.
En su opinión, tras la demostración de solidaridad de sus vecinos, el frustrado usurpador no se animará a volver porque será echado de nuevo.