El reclamo de los propietarios de taxis podría ocasionar un cruce con el Municipio, ya que la tarifa no se negocia sino que se aumenta en forma proporcional a la suba de los combustibles.
"El aumento queremos que sea de forma prorrateada. Que a fin de año se incremente la bajada tres pesos, y que para marzo del 2016 haya otro aumento de un peso, para no afectar tanto el bolsillos de los usuarios", explicó Villegas.
Para poder implementar el aumento de esa forma debería modificarse la ordenanza actual, y la dirigente de los taxistas adelantó que solicitarán esas reformas. La norma actual tiene en cuenta el precio del gasoil común, pero los taxistas quieren que se utilice el valor del gasoil premium, más conocido como Euro Diesel.
La primera semana de noviembre harán la presentación formal por las nuevas tarifas ante los funcionarios municipales, y luego continuarán las negociaciones con la nueva gestión municipal que asumirá en diciembre.
Si la actual gestión rechaza la modificación de la ordenanza, deberá fijar una nueva tarifa a partir del 1 de noviembre.