“La poda está a punto de terminar y los peones rurales la hicieron con los valores de la paritaria anterior. La plata se devalúa todos los días. Y esto no avanza. Hay recibos de sueldo de 32 mil pesos de gente que trabajó con siete grados bajo cero”, manifestó Sergio Alarcón, referente de los obreros rurales.
La paritaria tuvo varios encuentros sin acuerdo en la región y el Ministerio de Trabajo la derivó al ámbito nacional. Sin embargo, a diferencia de lo que ocurre habitualmente, no se fijó un aumento salarial y se retomaron las reuniones en el Valle.
“La Federación (de Productores) y la CAFI se plantaron en el 58% de aumento, que lleva el día de trabajo de $2140 a $3300. Sin los premios, serían $2800 y escalonados”, dijo Alarcón.
El gremio en el Valle exige el 90% de incremento y advirtió que si el aumento del jornal fuese del 70%, “igual estaríamos debajo de la línea de pobreza”.
Uatre advirtió que “no se va a firmar ningún acuerdo en contra de los compañeros” y la negociación se cerraría, finalmente en Buenos Aires, la próxima semana, en una sola reunión.
Alarcón explicó que algunos peones rurales ya terminaron la tarea de poda, mientras que otros están en la recta final. Cobrarán como retroactivo la diferencia entre el jornal de 2021 y el que se fije para esta temporada.
Desde Uatre son pesimistas en torno a la situación y advirtieron que influirá en la negociación de la próxima cosecha. Advirtieron que en verano habrá medidas de fuerza si no se llega a un acuerdo.