Katia Giacinti
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La ciudad se convirtió en mayo en un lugar “vegano-vegetariano amigable” por lo que, aunque no es una obligación, el Deliberante instó a los locales gastronómicos a contar con un menú con opciones para personas que lleven esos hábitos alimenticios. La noticia causó orgullo y alivio entre el nicho de veganos y vegetarianos de Cipolletti que reclamaban hace ya mucho tiempo poder comer algo más que una ensalada o un plato de papas fritas como opción. Sin embargo, varios locales aún ven con recelo este tipo de cambios.
Los platos vegetarianos son comunes y más fáciles de hallar a la hora de salir a comer (una pizza sin jamón o cualquier tipo de derivado de la carne, un sándiwch de vegetales con queso o pastas), pero a la hora de salir a buscar una comida vegana, la misión se vuelve casi imposible porque bajo esos hábitos de alimentación no se consume carne ni ningún tipo de derivado animal. Los potenciales clientes terminan en un estado de frustración e indignación por no poder tener un encuentro social sin que el problema de la comida esté presente.
Por esta razón, el Municipio determinó que aquellos restaurantes o casas de comidas que ofrezcan este tipo de menú de manera voluntaria coloquen una señal que indique que allí sí se pueden encontrar y disfrutar diferentes variedades que se ajusten a todos los gustos.
A cambio, el Municipio tendrá la obligación de “ofrecer en forma gratuita un servicio de asesoramiento básico para que los locales que opten por brindar opciones veganas o vegetarianas puedan elaborar los contenidos de manera de cumplimentar con lo establecido” y realizar convenios con las universidades y los colegios profesionales de nutricionistas para brindar asesoramiento a los ciudadanos.
Sin embargo, al menos seis puntos gastronómicos ubicados alrededor de la Plaza San Martín aseguraron que las ensaladas son la única opción que podrían brindar y que las papas fritas también pueden ser un acompañamiento viable, pero que no están interiorizados para alimentos que necesiten mayor elaboración.
Por fortuna, muchos otros comerciantes no se resisten al cambio y se adaptan a las necesidades de sus clientes, por lo que incorporaron a su menú pizzas con vegetales y queso de papa y sándwiches con la opción de colocarles queso o no, como Rubina, ubicado en Belgrano al 180, y combos de hamburguesas de lentejas con papas fritas y cerveza en Hiper Burger, en San Martín al 72. No obstante, los lugares siguen siendo pocos.
Lo cierto es que las estadísticas demuestran que ofrecer comidas vegano-vegetarianas en la localidad sí es beneficioso para los bolsillos de los mercantiles y que, además, podría ayudar a prosperar el turismo y el bienestar de sus ciudadanos. Un estudio de mercado vegano realizado en la región del Alto Valle a principios de 2017 por las licenciadas Nadia Giacinti y Martha Vélez, para la Universidad Nacional del Comahue, determinó que Cipolletti es la segunda ciudad con más veganos y vegetarianos en transición de la zona, siendo la primera Neuquén.
De la población entrevistada que adhieren a este estilo de vida en el Alto Valle, el 63,4 por ciento es vegetariano en transición al veganismo, mientras que el 36,6 por ciento es vegano por completo. Además, remarcaron que Río Negro es la provincia número uno a nivel nacional en la visualización del término “vegano” en las búsquedas de Google. Por lo visto, clientes sobran, recetas faltan.
“Cuesta salir a comer. Siempre termino con alguna pizza sin queso”. Laura Gutiérrez. 26 años
“Espero que pronto haya menús aptos para poder salir a cenar”. Samanta Castillo 24 años
“Cansa saber que si voy a algún lado sólo voy a poder comer ensaladas”. Evelin Morales. 25 años
Perfil vegano: mujeres, jóvenes y universitarios
Según el relevamiento realizado por Nadia Giacinti y Martha Vélez, aquellos valletanos que son vegetarianos pero que desean ser veganos y no lo consiguen aseguran que la causa número uno que les impide concretar su misión es la falta de oferta gastronómica vegana en la región y, por otro lado, la difícil tarea de abandonar los lácteos de su dieta.
Los encuestados mencionaron, además, que la falta de ingredientes aptos para veganos en los mercados y almacenes de la ciudad y la falta de apoyo de familiares ante el miedo de poder sufrir problemas de salud en un futuro son otras causas que frenan el paso de vegetarianos al veganismo.
No obstante, la realidad demuestra que ha incrementado el número de personas que adoptaron este estilo de vida y que la demanda de comercios gastronómicos con opciones aptas aumenta a pasos agigantados.
Ciudadanos veganos y vegetarianos han tomado fuerza en la región, piden ser escuchados y esperar que la sociedad se adapte cada día más a las necesidades que tienen como cualquier otra persona que desee salir a comer con su familia o amigos.
Según el estudio realizado para la Universidad Nacional del Comahue, el 86 por ciento de las personas veganas en el valle son mujeres. El 41,1% del total tienen entre 18 y 25 años y el 46 por ciento cursa alguna carrera universitaria.