Perros que deambulan por la plaza del centro causan pánico a transeúntes y motociclistas. Es que han tomado posesión del espacio público y su territorialidad se extiende un poco más, en dirección a la calle Roca, donde algunos vecinos de la zona los vieron dormir varias veces en cercanías a un conocido bar de esta ciudad.
La última víctima fue una empleada doméstica, llamada Carmen Leiva, de 45 años, quien sufrió un ataque el viernes pasado cuando viajaba en moto en pleno centro de la ciudad. Transitaba por la calle España, pero al llegar a la esquina con Yrigoyen tuvo que frenar y cinco perros se le abalanzaron y comenzaron a morderle las piernas.
Aunque pudo escapar de la agresión, el último mordisco le provocó una importante herida que hubo que suturar. Siete puntos le hicieron los médicos.
Por la misma razón, otra vecina que deja su auto en un estacionamiento lindante al edificio municipal expresó ayer su malestar y reclamó al gobierno que administra el intendente Aníbal Tortoriello que haga algo con esos perros. También lo hizo en el área municipal de Zoonosis, cuyo titular, el veterinario Eduardo Fernández, fue desvinculado como parte de una reestructuración conducida por el secretario de Fiscalización, Diego Rebossio (ver aparte).
La mujer, quien se identificó como Norma Montero, no resultó herida por los canes pero estuvo muy cerca. Ella guarda el auto en una cochera cercana a la plaza y teme que un día de estos le pase algo. Más aun después de la grave lesión que sufrió en una rodilla y por la que no se puede desplazar con facilidad por la calle.
“Se largan a correr de una punta a la otra cuando pasan las motos y alguien tiene que hacer algo. Los perros son territoriales, si los dejan, se adueñan de la calle y no quieren que pase nadie por la plaza. A mí no me mordieron, pero si lo hacían, podía haber sido catastrófico el resultado porque tengo dificultad para moverme y estoy por ser operada”, relató la vecina, en diálogo con LM Cipolletti.
En el área municipal de Zoonosis y Vectores hay en carpeta un proyecto para adquirir un equipo de trabajo destinado a levantar perros de la calle con un rifle que dispare dardos tranquilizantes, pero de ahí a que se implemente primero hace falta mucha educación y concientización social para que dé resultados.
De todos modos, se advirtió sobre el peligro que representan las jaurías, sobre todo cuando se detecta la presencia de un perro alfa, ya que si este ataca a una persona, el resto lo sigue y el desenlace puede ser fatal.
Falta de mérito
Sin culpable por ataque a un niño
Por faltas de pruebas, la jueza cipoleña Florencia Caruso dictó la falta de mérito para un vecino que había sido acusado por el feroz ataque de un perro a un niño de 4 años en el barrio San Lorenzo. La magistrada no pudo acreditar que el imputado fuera dueño del animal. Caruso contó que cinco testigos declararon que todos le daban de comer al perro. Supuestamente, el hombre había sido quien luego del ataque llevó al perro hasta la guardería canina de la Isla Jordán, pero tampoco se pudo probar esta situación, ya que los registros municipales se perdieron en un incendio. Además, las fotos que en teoría probaban que el can dormía en el predio del acusado nunca fueron presentadas, por lo que a falta de pruebas para sostener la acusación, la jueza dictó la falta de mérito.
Reestructuración
Cambiaron al jefe de Zoonosis
El veterinario Eduardo Fernández confirmó ayer que fue desvinculado de su cargo como titular del Departamento Zoonosis. La decisión la tomó el secretario de Fiscalización, Diego Rebossio. “No pertenezco más a Zoonosis. Vuelvo al cargo que había dejado como jefe de Capacitaciones Bromatológicas”, contó Fernández, quien lleva más de 37 años en el Municipio. Contó que en su lugar tomará la posta otra veterinaria: Valeria Arregui. Ayer no había asumido aún y el personal esperaba recibir instrucciones porque no sabía qué hacer con la cantidad de denuncias que recibieron estos días.