Los escollos pendientes para la fórmula
Conocida la decisión del senador Miguel Pichetto de bajarse de la posibilidad de ser candidato a gobernador de la provincia por el peronismo, la ahora confirmada fórmula electoral integrada por Carlos Soria y Alberto Weretilneck aún tendrá, no obstante, que sortear algunos obstáculos.
La renuncia a sus ambiciones por parte de Pichetto, conocida públicamente en las últimas horas, sorprendió a muchos de sus seguidores, que ayer todavía no habían digerido la decisión, pero a otros no tanto, porque el referente ya habría deslizado en algunos círculos el sentido a que iban a encaminarse sus pasos. (Ver Pág. 4)
La principal oposición de Río Negro ya tiene a sus escuderos para las elecciones de 2011. Al hecho, de trascendencia, se sumará en breve la definición del precandidato a gobernador del saízmo, lo que empezará aclarar el panorama en el seno del oficialismo provincial. En la UCR, el postulante al sillón de mando en Viedma se definirá el año que viene.
Para los intendentes Soria y Weretilneck, se despejó con un entendimiento el camino para buscar una victoria. Pichetto desistió de sus pretensiones casi sin dar batalla, lo que dejó el camino expedito para la dupla. Sin embargo, al interior del peronismo la determinación no fue bien recibida por todos, al punto que el sacudón era ayer bien perceptible.
“Soria no es un candidato para el consenso ni en el peronismo ni para la sociedad toda”, manifestó ayer un destacado dirigente del PJ, quien afirmó también que en muchos referentes y militantes la nueva situación causó “sorpresa y desazón”.
También se escuchó decir lo siguiente: “Hay algunos compañeros que están viendo otras posibilidades para representar al gobierno nacional y popular”.
Otro punto que se destacó alude al “rechazo” que despertaría la figura del roquense Soria en sectores próximos a los derechos humanos y al denominado “progresismo”, por su pasado como ex Señor 5, es decir jefe, de la SIDE.
Los ecos del definitivo posicionamiento de Soria como candidato harán todavía algunos ruidos más y es posible que las diferencias se expresen también en el congreso del PJ provincial, que se hará el 17 de diciembre en General Roca. Sin embargo, conocida la pasión por el poder del peronismo, es muy probable que allí la dirigencia y la militancia partidaria se terminen encolumnando tras el nuevo hombre fuerte, para quien solamente estaría pendiente el respaldo de la presidente Cristina Fernández de Kichner.
La Presidenta será así, tal vez, el último escollo interno que deberá superar Soria y con él, la fórmula. Y ello porque son conocidas las diferencias que han separado, en su momento, al matrimonio Kirchner del jefe comunal roquense. Cuando concluya esta etapa, habrá que esperar para ver el consenso social que alcanzan las postulaciones. Esa será otra historia, que se reflejará en la campaña electoral y en la votación.
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