Los profes del jardín independiente 123 del barrio Villarino, que funciona dentro del edificio de la escuela primaria 305, pusieron las manos en la pintura y crearon un hermoso mural para darle la bienvenida a los más chicos. El trabajo es parte de un proyecto institucional para embellecer el lugar y que los niños y niñas puedan disfrutar de un entorno amigable y divertido. Recibieron la gran ayuda de ex alumnos del colegio y de un reconocido muralista.
Valeria Magrini es la directora del jardín y contó a LM Cipolletti que el proyecto comenzó a gestarse el año pasado en contexto de pandemia.
“Arrancó un poco con el objetivo de poder embellecer el edificio en el cual estamos transitando la presencialidad junto con nuestras infancias. Fue pensado para ellos. El edificio del jardín funciona en dos aulas cedidas por la escuela primaria, no contamos con edificio propio, y empezamos a pensar cómo podíamos mejorar estéticamente el lugar para los más chicos”, relató.
Dijo que la vida les cruzó a Luciano Rodríguez, un reconocido muralista que diseñó y pintó el dibujo que fue elegido por todos las compañeros y compañeras de esa institución.
“Este año retomamos el proyecto, nos volvimos a convocar y Luciano, en un gran gesto solidario, invitó a sus ex compañeros de la escuela primaria 305 para poder tener más manos que colaboren. Así fue que se concretó, conformando un grupo de ex alumnos del colegio los fines de semana para comenzar a darle vida a este mural”, dijo Magrini.
Agregó que este tipo de gestos solidarios los hace más humanos.
“Es un don que recibimos, y que en este mundo tiene diversos significados. Por eso pongo en valor el seguir apostando a los gestos, en este caso al del grupo de ex compañeros de la primaria. En estos tiempos de pandemia, estos gestos tienen la gran potencia de aliviar el alma, de alegrarnos”, expresó.