Ocurre que los técnicos que están trabajando para reparar y poner nuevamente en funciones el servicio encontró una nueva falla, que se viene a sumar al desperfecto que presuntos válidos provocaron hace ya doce días en un caño aéreo que da al patio de la las instalaciones educativas.
Es así que pudieron determinar que un caño subterráneo hay un inconveniente que obligaría a reemplazar una parte considerable del tendido. Esto llevará, con mucha probabilidad, a extender el período de reparaciones, con riesgo de que la falta de actividad en los establecimientos se prolongue también durante la semana que viene.
La directora del colegio 124, Sandra Apablaza, manifestó este miércoles que el hallazgo del nuevo desperfecto, que no tendría causal humana, fue realizado por personal especializado del Consejo Provincial de Educación que trabaja en el lugar.
La novedad será puesta en conocimiento de la empresa YPF, que tiene a su cargo el servicio de gas propio con suministro de un zepelín con que cuenta el edificio educativo, para acordar las refacciones necesarias.
El hecho es que, como se dice, sobre llovido, mojado para los integrantes de la comunidad escolar de ambos centros de enseñanza. Sobre todo porque, tras el prolongado tiempo en que no hubo presencialidad por la pandemia, se había empezado un período con actividades presenciales, que eran muy esperadas y que resultan muy necesarias a esta altura de los acontecimientos.
Por ahora, docentes y alumnos tendrán que seguir acudiendo por completo a la enseñanza virtual, para la que cuentan con experiencia pero que, sin embargo, no permite llenar todas las expectativas que plantea la enseñanza.