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POR LUIS URIBE - Especial
El segundo día del verano se vivió a pleno en Las Grutas, y lo disfrutó el buen número de visitantes que ya se encuentra en la villa balnearia, y que se supone permanecerá para compartir las fiestas navideñas. Son de localidades o regiones cercanas, que aprovechan para compartir una celebración distinta.
Además, como es habitual para esta fecha, en no pocos casos, se trata de propietarios de viviendas únicas que construyeron para disfrutar sus vacaciones, y que con el correr de los años las comenzaron a alquilar para lograr algo de rentabilidad.
La titular de la Agencia de Turismo, Ambiente y Cultura del municipio de San Antonio Oeste, Marisol Martínez, con amplia experiencia en el terreno, abonó esta teoría. Explicó que suelen llegar para acondicionar los inmuebles, y de paso pasar la Navidad.
La funcionaria municipal sostuvo que, si bien aún no tiene estadísticas concretas, observó que hay mucha gente y no sólo en Las Grutas, sino también en el puerto de San Antonio Este, donde las reservas en hoteles y cabañas era del 50%.
Ese número coincide con las estimaciones que manejan Asociación Civil de Propietarios de Casas y Departamentos de Alquiler Temporario de Las Grutas, aunque son más optimistas y lo creen superar, de acuerdo a lo que manifestó su titular, Carlos Rivas, quien anticipó que la concurrencia será el doble del año pasado para la misma época.
Un domingo de aquellos
El domingo arrancó con algo de calor y un viento leve que no daba muestras de convertirse en una amenaza. Pero al quedar atrás el mediodía, la temperatura comenzó a subir con intensidad hasta superar los 36 grados centígrados cerca de las 17.
Escenario ideal para regocijarse con el sol y el mar, se hizo perfecto con la bajamar que se mantuvo hasta entrado el anochecer, por lo que la playa estuvo amplia, con comodidad para los obligados chapuzones, caminar por la arena, jugar un fulbito, un partido de paleta o de tejo, o simplemente descansar sentado bajo la sombrilla.
La imagen mostró que Las Grutas está adquiriendo el color típico de la temporada alta, a lo que se sumó el coro heterogéneo de los vendedores ambulantes, la música contagiosa que se escuchaba en algunos paradores y la acostumbrada oferta recreativa, como las salidas al mar en las “bananas” tiradas por una lancha.
Francisco 'Tito' Maza, el histórico guardavidas que conoce la playa como pocos, notó también un incremento de veraneantes, sobre todo a partir del domingo por la mañana.
Aún falta para el ingreso masivo de fin de año, que comienza usualmente después del 27. Pero este aperitivo no deja de entusiasmar.
¿En qué horario se debe evitar la exposición al sol en la región?