Mientras se espera el arranque de la temporada alta, las playas de Las Grutas se muestran amplias y desoladas, perfectas para el descanso o para las parejas que buscan intimidad.
El escenario calmo, que para el rubro comercial es el menos deseable, se puede encontrar en sectores cercanos a los más concurridos, a los que tranquilamente se puede llegar caminando.
Por ejemplo, unos metros más al sur de la Séptima Bajada, donde la costa dibuja una punta que se interna en el mar, una acumulación de rocas es el lugar ideal para tomar sol lejos de los ojos indiscretos. Suele ser el lugar favorito de chicas que pretenden dorarse aquellas partes del cuerpo que cubren los trajes de baño o que no se atreven a despojarse delante de la muchedumbre.
Sólo pasan por allí los entusiastas de las caminatas que van o vienen de Piedras Coloradas, otro lugar de ensueño a visitar, o se encuentran con aficionados a la pesca deportiva que eligen esa ubicación para realizar sus lances.
Otro sitio agradable por su placidez es el que se encuentra entre la Primera Bajada y la Cero, pero acá el topless no es muy habitual. Sólo se debe dar como condición excluyente la bajamar, cuando se descubre la restinga y aparece una playita de arenas finísimas entre rocas diseminadas aquí y allá. Son superficies naturales que la gente utiliza para depositar sus pertenencias, entregarse al sol o como mesa para acomodar los alimentos.
Contra las piedras suelen perdurar pequeñas lagunas donde pueden juguetear los más pequeños. Los más grandecitos, en tanto, pueden trepar hacia la explanada natural, donde se encuentra uno de los piletones excavados años atrás con topadoras y que se han convertido en otro atractivo peculiar del balneario grutense.
Tanto aquí como en cercanías de la Séptima Bajada se puede disfrutar del silencio, sólo interrumpido por el choque de las olas y el paso de alguna gaviota. En algún momento puede aparecer uno que otro vendedor ambulante, pero hasta parecen no querer desentonar con el marco sereno y ofrecen sus productos con gritos más atenuados.
Existen otros puntos del litoral marino de la región que ofrecen tranquilidad que están un poco más alejados de la playa central, pero serán motivo de próximos relatos de verano.
Alejado: El lugar más elegido para hacer topless se encuentra al sur de la Séptima Bajada, en una zona rocosa.
Arrancó el festival Los Mirones
Con la presentación de la obra Bálsamo para grietas, interpretada por un elenco de General Pico (La Pampa), comenzó ayer el 2º Festival de Teatro Los Mirones. Las funciones se realizan en la sede de la Biblioteca Popular Luis Piedrabuena, institución que organiza el evento junto al grupo La Porota Teatro.
Las presentaciones tendrán lugar hasta el 26 de febrero, con la participación de compañías independientes de distintos puntos del país. Las obras se pondrán en escena todas las noches a las 22. Las entradas cuestan $80 en puerta y $60 anticipadas.