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Las bodegas, testigos de los primeros pasos de la ciudad

Las Bodegas instaladas en Cipolletti, según el ingeniero Hugo Rimmele en su obra "Cipolletti, mi ciudad". Ellas reflejan la historia de cada familia pionera. 

En escritos que precedieron al presente, hemos desentrañado historia escrita y fotográfica de la ciudad cipoleña, que el ingeniero Rimmele ha tenido el placer de brindarnos para hacernos conocer la historia de la ciudad: Así podemos hilar hechos y protagonistas que recorren distintos tramos, distintas épocas que se entrelazan y nos ayudan a comprender el desarrollo de estas tierras.

Las bodegas son tema importante para el análisis de la historia local porque estuvieron en los primeros años del siglo XX y son testigos de los primeros pasos de su historia.

Ya hemos analizado la bodega La Falda de Bernardo Herzig, que llamó al establecimiento La Fulda, como su pueblo de origen, cerca de Frankfurt, Alemania. Pero los vecinos, confundiendo la pronunciación, la llamaron La Falda. Elaboraba hasta un millón de litros de vino y los almacenaba en toneles de roble francés, de Nancy.

Fue un museo y enoteca en la ruta del vino de Río Negro y Neuquén, también restaurante. Su obra fue continuada por su nieto Jorge que elaboraba vino artesanal con la técnica antigua para ofrecerle al turismo.

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Establecimiento La Mayorina de Augusto Mengelle: lleva el nombre de su esposa Mayorina Mazzas. Instaló bodegas por la gran extensión de viñas: también fue un secadero de frutas. Sobre la ruta 151, pasando Cuatro Esquinas, construyó un complejo de edificios: bodega, galpón para empacar frutas, administración, viviendas para peones, carpintería y herrería.

Bodega La Margarita de Juan Ibar. Este pionero cipoleño pertenecía a una antigua familia arraigada tempranamente en estas tierras valletanas. Había adquirido doscientas hectáreas sobre la Ruta nacional 151, en Cuatro Esquinas, Colonia Lucinda, cuyos fondos lindaban con el río Neuquén. Allí sembraron alfalfa, viñedos y construyeron las bodegas con vino que llevaron como marca La Margarita: era 1925. Unos años después se cambiaron los viñedos por frutales.

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Acá me tomo el atrevimiento de enlazar historias. En el libro de Pablo Montanaro acerca del escrito sobre Osvaldo Soriano cuando vivió en Cipolletti, Los años felices en Cipolletti el autor apunta que Soriano concurrió en los estudios primarios a la escuela 33 de Cipolletti. Su registro de calificaciones estaba firmado por la directora María Teresa B. de Fernández y por Margarita Ibar de Tiemroth, recordadas maestras de aquellos años. Inferimos que Margarita es descendiente del pionero dueño de la bodega, que fue corroborada por antigua maestra cipoleña.

Establecimiento San Jorge de Jorge González Larrosa: ya publicamos que era sobrino del general Fernández Oro, había recibido una fracción de más de doscientas hectáreas al este de Cuatro Esquinas. Primero se cultivaba alfalfa que le vendían al ejército: luego se construyó una bodega y la casa, las plantaciones de vides.

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La cuba más grande del mundo. Con seis metros de altura se encuentra entre las más grandes jamás construidas. El “Gran Tonel” fue hecho por la familia artesanal húngara Bajda para la exposición de una Fiesta Nacional de la Vendimia en Mendoza. En plena construcción de sus instalaciones, la sidrera La Victoria la compró.

Bodega Montelpare sobre calle Vélez Sarsfield. Don José Montelpare había realizado la primera plantación de viñas en 1926, para lo que construyó la bodega de la calle Vélez Sarsfield. Primero las piletas fueron de ladrillos y en 1933 se construyeron de hormigón armado.

La familia Montelpare es pionera en Cipolletti. Esta familia comenzó, de acuerdo con el historiador Dehais, a partir de don Ángel Felipe Montelpare, italiano, y de Catalina Escolani. De esa unión nació José Montelpare, nacido en Fermo, provincia de Ascoli Piceno, que a principios del siglo XX vino a la Argentina. Formó su familia con Isolina Marinelli, también nacida en Ascoli: en la primera década del siglo se asentaron en Colonia Lucinda.

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En los primeros tiempos trabajó para el jardín y el parque de Peuser. Con su esfuerzo y trabajo fue comprando un lote que emparejó y desmontó. En 1920 realizó la primera plantación de viña y en 1926 construyó la bodega. Según su biógrafo, asistía con frecuencia al Bar Americano de la calle Fernández Oro y Villegas. Numerosa descendencia tuvo esta familia: se enlazan, como anticipamos, a otras recordadas familias cipoleñas, como la familia Ferragut. Una de las hijas, Lía Montelpare formó su familia con Alberto Eulogio Ferragut familia que se inició a partir de Juan casado con Magdalena Rames.

Su hijo, también llamado Juan era español y casado con Elena Huerga. Prolífica descendencia, había arribado al Valle del Río Negro en el año 1911. Su tarea fue, primeramente, trabajar en hornos de ladrillos, y cultivo de alfalfa para ovejas y vacunos, y abastecer a la carnicería del pueblo desde su matadero, de acuerdo con su biógrafo Dehais. Esto es una síntesis de tan prolífica tarea.

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Cooperativa Sidrera La Delicia Ltda. nació en 1948 con la idea de un grupo de productores que aprovecharon las peras y manzanas que no se vendían para el consumo y eran descartadas. El exquisito sabor y aroma se logró por la conservación en vasijas de roble con el nombre Flor de Manzano, sidra champanizada.

Historias de vida de pioneros que engrandecen la historia valletana con su trabajo tesonero plagado de testimonios que dan cuenta de tan importante tarea. En este caso, un tema no menor, la vitivinicultura, uno de los motores productivos más importantes de esa incipiente región que le ganaba verde al desierto gracias a su importante sistema de canales de riego.