Así lo enfatizó ayer el propio intendente Aníbal Tortoriello, quien se mostró esperanzado de encontrar una fórmula para implementarlo que satisfaga a los gremios y a los trabajadores y que no afecte la estabilidad de las cuentas locales.
"Lo prioritario es definir un porcentaje. Después, su aplicación no podrá ser, sin duda, de una sola vez, sino en partes como se ha venido pautando tradicionalmente", expresó el jefe comunal. "Todo tiene que ver con la disponibilidad de recursos y con que ya hay un presupuesto definido", agregó.
Sin embargo, se mostró consciente de que "ha habido una inflación importante el año pasado y esto implica que todos los valores de la canasta familiar han cambiado. La idea es intentar mantener el poder adquisitivo del salario de los empleados municipales".