"La declaración fue el candado para evitar se vaya y no sea desarmada", aseguró la legisladora cipoleña Viviana Pereira, quien entonces se hizo eco de la lucha pública que inició la Escuela 293 y contagió a cientos de vecinos en defensa de un emblema de la localidad.
En agosto la Legislatura declaró monumento histórico al barril de madera de La Victoria, el más grande en su tipo. Tres meses después, el Municipio respaldó esa declaración con una ordenanza que ahora impide que la misma sea desplazado del ejido de la ciudad.
La ordenanza que la declara patrimonio histórico fue aprobada en la maratónica sesión del miércoles, la última del Deliberante en 2015.
Por Carta Orgánica, el Municipio tiene el deber "de promover la conservación y el enriquecimiento del patrimonio histórico, cultural y artístico del pueblo y de los bienes que lo integran, cualquiera sea su régimen jurídico y su titularidad".
Entonces, si quedaba alguna duda, después del doble respaldo legislativo que recibió, la cuba no se va más. Incluso, se informó que el área de Planeamiento de la Municipalidad llegó a un acuerdo con el empresario que compró el predio para que el hecho de poner a resguardo el tonel no implique frustrar el emprendimiento hotelero.
La concejal Silvana Larralde aseguró que la cuba "sigue intacta" y que la ordenanza fue el resultado de tres proyectos unificados, los cuales también involucraron a la Escuela 293, la primera en salir a la calle a defender la cuba.