Además, se intenta incorporar el concepto de calidad de vida, para prepararla ante un posible egreso del hogar de ancianos, ya que no se la puede retener en contra de su voluntad.
La palabra de la abuela Miriam
La mujer pudo hablar con la radio y dijo estar bien pero manifestó su deseo de volver a la casilla de la Toma 10 de Febrero. "Mañana me voy. Es que no me hallo. Son todos muy buenos acá, pero me gusta estar en mi casa, en el campo libre. Ya me voy", dijo.
La historia que conmovió a los vecinos de 10 de Febrero
Hace poco más de dos semanas los vecinos de la toma cipoleña denunciaron públicamente el estado de vulnerabilidad en el que vivía la abuela. A través de los medios, se conocieron los maltratos que recibía por parte de su hijo. Se habló de golpes, falta de comida e higiente y hasta lo acusaron de encerrarla por varios días en la precaria casilla que habitaban. La abuela, se alimentaba comiendo pasto hasta que los vecinos lograban llevarle comida.
A raíz de esta situación, el Ministerio de Desarrollo Social de Río Negro intervino para garantizarle tratamiento y contención social, en la residencia en la que se encuentra actualmente.