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Irene Méndez pidió colchón, sábanas y más tiempo con su pareja

Solicitó pasar cuatro horas semanales con su pareja porque dos no le alcanzan. Está condenada a perpetua por el crimen de Eduardo Honores .

La mujer condenada a prisión perpetua por el homicidio de Eduardo Honores volvió a reclamar a la Justicia mejores condiciones de detención en la cárcel de General Roca, donde cumple el castigo.

Irene Méndez había presentado un Habeas Corpus a principios del año pasado el traslado de tres presas a quienes acusó de violentas, pedido que fue rechazado.

Recientemente elevó un recurso similar, pero para que le provean sábanas y un colchón nuevos o, al menos, que se permitiera a su familia que le provean de las sábanas. A ello le sumó que la reubiquen en el pabellón en el que anteriormente estaba detenida y por último que se permitiera nuevamente un régimen de visita de cuatro horas semanales con su pareja, ya que desde hacía un tiempo se las habían reducido a solo dos horas.

Pero del mismo modo, el juez Guillermo Bustamante desestimó la pretensión en una audiencia realizada días atrás y lo fundamentó, en el caso de las sábanas y el colchón, en lo manifestado por la policía que asistió a la convocatoria, en la que indicó no le negaban el pedido, sino que estaba en proceso de licitación la compra de esos elementos, y que ni bien los recibieron se los proveerían.

La guardiacárcel también aclaró que no podían permitir el aporte de sábanas y el colchón por parte de familiares, debido a que no serían ignífugas “por el peligro que ello acarrearía”.

En cuanto al traslado al otro pabellón y la ampliación del horario de visitas con su pareja, la uniformada explicó detalladamente los motivos de seguridad que hacen que sea “imposible” concederle los pedidos. A raíz de estos argumentos, el fiscal actuante requirió el rechazo del habeas corpus.

El juez Bustamante en su resolución expresó que advirtió en la audiencia que Méndez “vive en condiciones de habitabilidad aceptables para el sitio en el que está, seguramente pasibles de ser mejoradas, pero no por ello agravan su situación de detención legal”.

De todos modos, como lo hizo ante reclamos anteriores, exhortó a la autoridad penitenciaria que “elabore una estrategia que aborde el problema de convivencia entre internas a fin de lograr entre todas ellas una armonía que torne más cómoda la estadía en el Complejo de Ejecución Penal”.

Además, también requirió que “se aceleren los trámites administrativos de licitación para dotar a Méndez de los elementos que necesita”.

Cumple prisión perpetua

Méndez ejercía la prostitución y Eduardo Honores era su cliente. El 7 de mayo de 2017 estuvo con él, en su casa, y lo asesinó de un disparo, con el fin de robarle dinero y otros objetos de valor.

La mujer fue condenada a prisión perpetua, y luego un tribunal de impugnación redujo la pena a 10 años de cárcel por homicidio simple. Pero la fiscalía y la querella apelaron esa condena y en noviembre del año pasado un nuevo tribunal de impugnación resolvió anular la pena de 10 años