La mujer, Andrea Mora, se sorprendió ayer cuando una gran cantidad de efectivos policiales se apostó frente a la puerta de su casa, en compañía de la jueza Florencia Caruso, quienes la notificaron sobre la orden de desalojo.
Sin embargo, tras dialogar con la mujer y los vecinos que rápidamente se pusieron de su lado, la magistrada le informó que no se efectuaría el desalojo y le dio un plazo de 60 días para que se vaya. En ese periodo, se espera que Mora pueda encontrar otro lugar para mudarse, con la ayuda del IPPV.
La casa está ubicada en la manzana B, lote 20 del barrio 4 de Agosto, al norte de la ciudad y su posesión fue reclamada judicialmente, aunque ayer no se aclaró si Mora la usurpó o si se venció el plazo estipulado para que la utilice.
El año pasado en la misma vivienda hubo otro fallido intento de desalojo.