"Al comedor asisten más de 50 familias todos los días, y cada familia tiene entre cuatro y seis chicos que comen y realizan los talleres en el centro comunitario. Desde que asumió la nueva gestión del intendente Tortoriello al barrio no llegaron más provisiones para el comedor y sin esa ayuda no se puede cocinar porque no contamos con insumos propios", explicó la mujer. Y al respecto, aseguró que en reiteradas ocasiones pidieron tener audiencias con el jefe comunal y con la titular de la Secretaría de Desarrollo Humano y Familia, Marta Seguel, pero que nunca lograron una respuesta positiva.
La que sí se acercó prontamente al lugar de la protesta ayer fue una comitiva del Poder Judicial acompañada por varios móviles y agentes policiales, para notificar a los manifestantes sobre el accionar que debían llevar a cabo y un pedido de mediación. El operativo a cargo de la Comisaría Cuarta y del Fiscal Martín Pezzetta notificó a los vecinos para comparecer a una reunión que se realizará hoy a las 14 en la Fiscalía local de España y Urquiza, junto a autoridades municipales. Pezzetta además inició una causa por coacción agravada por intimidación a un funcionario público.
La denuncia fue radicada por Daniel Tortoriello, socio de la empresa y hermano del intendente, quien contó al fiscal que un grupo de manifestantes se agolpó en la puerta del predio impidiendo así la entrada y salida de los camiones de mediano y gran porte por calle 225.
Respuesta a los manifestantes
Desde el Municipio, a través de un comunicado, informaron que a los vecinos de Auka Liwen se los recibió en varias oportunidades y que se les otorgó asistencia, tanto en módulos alimentarios para el comedor comunitario como también en subsidios. En ese sentido, Seguel afirmó que entregó subsidios de $2.500 a tres personas del barrio en situaciones particulares, y que también adelantó la entrega de alimentos por compra directa porque la licitación pública se atrasó, y esperan que la semana que viene se normalice.
Admitieron que esta semana no hubo entrega de alimentos porque no tenían plata para comprarlos, pero que por decisión de Tortoriello adelantaron la adquisición del 20% de la comida, a la espera de la liberación de los fondos.