Grandes muestras de pesar en el sepelio de un pastor
Se le brindó ayer una sentida despedida al pastor evangélico Pedro Damián Aguirre, quien falleciera el pasado lunes.
Una multitudinaria procesión recorrió las calles de la ciudad, acompañando al féretro desde la iglesia ubicada en la intersección de las calles Miguel Muñoz y Falucho hasta el cementerio de la ciudad.
El fenecido pastor llegó a Cipolletti en el año 1973, para reemplazar a Osvaldo Castillo, quien fuera el fundador de la Iglesia Evangélica Pentecostal.
Según informaron los fieles evangelistas, en aquel momento “una comisión de la iglesia llegó hasta Rosario con el mandato de que no traigan nada, pues la iglesia supliría toda necesidad, lo que ha hecho hasta los días de hoy”.
Por más de 38 años, Aguirre realizó su tarea predicadora en la ciudad y “ayudó a crecer a la iglesia. En su ministerio fue muy próspero, se adquirió la propiedad de al lado en la que se amplió el templo y pudo construirse un comedor cocina donde se puede albergar a la hermandad de visita. Siempre le gustó que se logre lo mejor para el señor”, señaló uno de los fieles.
Aguirre fue un pastor muy querido y apreciado por la comunidad, basta con ver la cantidad multitudinaria de personas que se dieron cita en las honras fúnebres para saber lo importante que ha sido su labor en esta ciudad.
Entre los devotos aseguran que “cuando el pastor llegó, la iglesia contaba con diez locales. Hoy Dios le da la bendición de seguir ensanchando las estacan contando con nuevos locales, como en las localidades de Añelo, Catriel, San Isidro, Costa Norte, Anai Mapu y El Progreso. Varios de éstos hoy son pastorados".
En tanto, quienes forman parte de la iglesia manifestaron valorar “el esforzado y próspero trabajo realizado por nuestro pastor”.
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