Una gran cantidad de chicos y grandes copó este domingo el parque Rosauer en una jornada destinada a cambiar figuritas del Mundial Qatar 2022.
El encuentro comenzó a las 16 y se extendió hasta cerca de las 19, en una tarde que aunque fresca estuvo soleada y agradable para permanecer al aire libre.
La organización estuvo a cargo de un grupo de jóvenes cipoleños y logró convocar no solo a vecinos de la localidad, sino que también a fanáticos que llegaron desde distintos puntos de la región enterados del acontecimiento.
Gracias a la campaña de canje, varios de los asistentes festejaron vivamente haber completado el álbum, una misión que parecía difícil hasta hace pocos días por la escasa cantidad de paquetes que se ofrecen en los comercios, y la alta demanda que se ha generado al mismo tiempo. Un tema que a los kiosqueros les genera una enorme irritación, pues son los principales damnificados por la política de venta que ha implementado la empresa editora.
“La verdad es que no hay este tipo de espacios y creemos que está bueno generarlos no solo para los niños, sino también para los más grandes. La propuesta es para todos los que quieran hacer intercambio de figuritas, están todos invitados”, remarcó Sol, una de las inspiradoras de la iniciativa, en una entrevista por LU19.
La joven aclaró que no había que cumplir ningún tipo de requisito para participar de la jornada, aunque sí recomendó llevar una lista hecha de las figuritas que les falten o las que estén repetidas.
“Es por un tema de organización, pero nada más”, agregó.
A su vez, Sol comentó que se trata de un espacio importante por la faltante de figuritas y, además, por la gente que se aprovecha de la situación y las vende a precios más caros de lo que deberían.
“Estamos todos en la misma”, aseguró.
Debido al éxito que tuvo la reunión no se descartó que se repita en los próximos días en distintos lugares, según se escuchó en el lugar.
La escasez de figuritas se registra en todo el país y hasta se convertió en cuestión de Estado. De hecho el gobierno nacional medió entre la firma fabricante y los kiosqueros para regularizar la provisión.