La defensa había pedido una pena menor por, aseguraba, haberse cometido en circunstancias extraordinarias de atenuación, para lo que se prevén entre 8 y 25 años de prisión. Además, había solicitado la nulidad de las pericias realizadas y apuntaba a que su defendido había actuado bajos los efectos del alcohol y la cocaína, pero los integrantes del tribunal rechazaron sus planteos.
Finalmente, tal lo solicitado por el fiscal general Gustavo Herrera, los jueces Pablo Repetto, César Gutiérrez Elcarás y Alejandra Berenguer se decidieron por la perpetua pero no contemplaron la figura de violencia de género, algo que no pudo ser probado durante el proceso judicial.