Tras una importante demora por distintas circunstancias, el proceso contra el maestro abusador José Ruffa se encamina a la audiencia de cesura donde se determinará la pena de prisión que debe cumplir. El docente ya había recibido un castigo de seis años de cárcel efectiva, pero el Ministerio Público Fiscal de Cipolletti mostró su disconformismo con el monto e impugnó la sentencia. Ahora, podrá reiterar su pedido de una pena ejemplar.
La investigación por lo sucedido en la Escuela 247 de Balsa Las Perlas atravesó múltiples instancias, con una denuncia inicial en los primeros meses de 2019. Los abusos a alumnas de esa institución pública ocurrieron en 2017 y 2018 y, tras el juicio, se comprobaron 12 hechos de abuso.
De igual modo, no fue fácil llegar al debate oral debido a que la pandemia del coronavirus y las diversas restricciones para la realización de audiencias obligaron a su reprogramación. La parte acusadora no solo está integrada por la fiscalía local sino también por las familias de las víctimas, que siguieron de cerca el desarrollo del trabajo judicial y reclamaron estar presentes en el juicio.
Con la prueba fundamental de la declaración de las menores a través del sistema de Cámara Gesell, la parte acusadora probó que siete alumnas fueron víctimas de manoseos por parte de Ruffa.
Ante la gravedad de los hechos, la fiscalía solicitó en la cesura que el condenado cumpla una pena de 26 años de cárcel. Sin embargo, un tribunal integrado por los jueces Guillermo Baquero Lazcano, Marcelo Gómez y Laura González Vitale se limitó a imponerle un castigo de seis años. Esta situación derivó en una presentación ante el Tribunal de Impugnación provincial, que coincidió con la fiscalía.