Malestar y preocupación genera en los colegios la sucesión de hechos de inseguridad con el único objetivo de hacer daño. Le volvió a la pasar a la Escuela 248 y las autoridades educativas dijeron que no soslayan la gravedad del problema.
El viernes por la noche, desconocidos ingresaron al colegio y provocaron destrozos. Primero arrancaron la alarma cuando se activó. Luego rompieron juegos didácticos, elementos de educación física y la puerta principal de la Dirección.
Matilde Soria, la vicedirectora del establecimiento, contó que es el quinto episodio que sufren, aunque afortunadamente en esta oportunidad no se llevaron nada del lugar. Como personal de mantenimiento tenía que dejar en condiciones la institución, los alumnos del turno mañana no tuvieron clases. “Da bronca, impotencia, no se entiende”, lamentó Soria.
Del hecho se dieron cuenta los vecinos, quienes rápidamente se comunicaron con los directivos. Además, aunque la alarma llegó a activarse, los vándalos no pudieron ser reconocidos. Se cree que los autores son adolescentes, por la forma en la que actuaron. Esa misma noche, Soria radicó la denuncia policial. “Vamos a pedir seguridad. La escuela no tiene sereno”, recordó la docente.
El 7 de marzo de 2017 ya habían vivido una situación similar cuando violentos forzaron una ventana, destrozaron todo lo que estaba a su paso y, además, arruinaron trabajos de los alumnos y las paredes con pintadas.
Los padres de los chicos que asisten a la primaria usaron las redes sociales para repudiar la situación que se repite todos los meses en muchas escuelas de Cipolletti.
“Provoca dolor y nos preocupa porque la escuela es una institución muy querida por la sociedad, más allá de sus dificultades. Y hay que cuidarla entre todos porque es de todos”, expresó el coordinador regional de Educación, Luis Ríos.
Pero para el funcionario, en lo que va del año sólo cuatro establecimientos, cercanos entre sí, sufrieron hechos delictivos. Estas son la Escuela 283, la Especial 4, la 248 y la 305, de donde se llevaron las computadoras.
“No soslayo la gravedad del problema, son cuatro escuelas de 75 instituciones en Cipolletti, pero no tendría que pasar en ninguna, sobre todo en una escuela donde se hacen las cosas a pulmón y las herramientas de trabajo son celosamente guardadas por los docentes, donde hay todo un trabajo pedagógico de trasfondo. Estamos preocupados por esto, pero no es una cuestión sólo educativa, la seguridad tiene bastantes aristas que deben ser atendidas por el Estado”, reflexionó Ríos.
Asimismo, dijo que desde Educación no pueden hacer nombramientos de serenos para las escuelas, pero afirmó que reforzarán la seguridad en la zona con guardias de la Policía.
Desde la Escuela de todas maneras adelantaron que solicitarán a Educación que se adopten las medidas de seguridad necesarias, ya que no se trata de un hecho aislado, sino de varios casos en los últimos tiempos.
“Es el quinto hecho que sufrimos en la escuela; por suerte esta vez no se llevaron nada. Da bronca, impotencia, no se entiende. Esa misma noche yo radiqué la denuncia. Ahora vamos a pedir seguridad. La escuela no tiene sereno”. Matilde Soria. Vicedirectora de la Escuela 248 de las 400
Hechos delictivos en establecimientos educativos durante todo el año
A fines de agosto, la escuela que sufrió el accionar de estos grupos vandálicos fue la Primaria 283, que tuvo que suspender las actividades debido a los destrozos provocados. A diferencia de lo ocurrido en la Escuela 305, el pasado 3 de junio, de donde los delincuentes se llevaron una computadora y golosinas, en el establecimiento de calle Fray Santa María de Oro sólo se dedicaron a romper puertas y ventanas, además de provocar importantes daños en el interior.
La Especial 4, por su parte, sufrió un robo durante el feriado del 24 de marzo. En este caso, se llevaron todos los elementos electrónicos y hasta la comida de los chicos. Robo o daños por placer, los dos tipos de delitos.