Enseñar en una realidad diferente
Uno de los pilares para el sostén de la sociedad parece estar en crisis, se trata del sistema educativo que en sus distintos niveles manifiesta problemas para su desarrollo. Una experta en el tema y decana de la Facultad de Educación, Marina Barbabella hizo un análisis de la realidad que se afronta en la universidad a la hora de incorporar a un alumno al ejercicio de estudiar para forjarse una profesión.
Para la decana uno de los problemas fundamentales que deben analizarse es la cuestión de quién es el sujeto que aprende. “No nos estamos replanteando qué personas tenemos en las aulas. Tal vez pecamos de estar trabajando con modelos, que como dicen los chicos: ‘ya fue’”, planteó Barbabella.
Entre los factores que influencian el modo de aprendizaje actual se encuentran los adelantos tecnológicos. “Nos preocupamos mucho por la actualización de los contenidos, pero está faltando un replanteo de qué hacemos con estos jóvenes hoy, que son otros”, afirmó la decana y luego agregó: “No por un juicio de valor, la pregunta es qué hacemos con ellos que están motivados por Internet”.
A partir de la falta de comprensión de los modos de aprendizaje por parte de los jóvenes surge el tema de la desmotivación, lo que le plantea a la tarea docente un importante desafío. “La Informática, Internet, la televisión, son nuevas formas de aprender. Entonces, lo que antes se centraba en el libro, ahora se centra en la imagen y resulta más atractivo”, afirmó Barbabella.
Comprensión y expresión
“De todos los niveles de educación, la escuela media es a la que más problemas se le plantean, y es uno de los factores de deserción en la universidad”, indicó la decana. “Los alumnos ingresan – más allá de que hay muchos cambios como los códigos, un sistema diferente de la escuela media- con un déficit en la lectura y la escritura”, añadió. La dificultad de poder leer, comprender e interpretar un texto, así como poder expresarse adecuadamente, se manifiesta abiertamente a la hora de estudiar y poder rendir un examen.
Otro de las problemáticas con las que se encuentran en las casas de altos estudios es la merma en los saberes que los alumnos poseen al ingresar. “El recorte de contenidos que se hacen en la escuela media necesariamente afectan el desempeño en la universidad”, remarcó Barbabella, y aclaró: “También, a veces hay un imaginario en los jóvenes que si entran a estudiar ingeniería tienen que saber Matemática pero que no tienen que saber otras disciplinas”.
A raíz de las falencias con las que cuentan los estudiantes, en el sistema universitario se trata de compensar la falta de conocimientos, indicó la decana. “Estoy convencida que debe hacerse en cada disciplina, porque cada una tiene su lógica interna”, señaló Barbabella. La falta de comprensión de lo que se debe aprender genera la deserción, con sus consecuencias sociales. “Sobre el tema del fracaso, hay muchas preguntas: ‘¿El fracaso es del joven?’. El fracaso lo tenemos que asumir todos”, afirmó la funcionaria.
Cambios de contextos
El marco educativo también se desarrolla en el marco de un cambio constante de referencias. “Trabajamos en un contexto de mucho facilismo, donde el conocimiento está denostado”, afirmó Barbabella. “Hoy por hoy, cuanto menos se estudia mejor. Esto es un problema social, que se ha instalado y que tiene modelos: ‘Para qué vas a estudiar si este no estudia y tiene éxito”, ejemplificó, y luego señaló que se trata de una problemática difícil de resolver.







