A tal fin, el funcionario organizó para hoy un encuentro con autoridades de la empresa
Edersa, ya que uno de los inconvenientes centrales para el suministro del líquido se relaciona con el abastecimiento eléctrico a las bombas de agua.
Como es sabido, Las Perlas tiene dificultades crónicas en materia de servicio de la luz, con bajas de tensión y cortes permanentes, sobre todo en verano, cuando se dispara el
consumo de la población. Entre los afectados directos también se cuenta el muy limitado sistema de provisión de agua, que así no alcanza a satisfacer las mínimas necesidades de la gente.
Los vecinos quieren conocer a ciencia cierta si el transformador que planea instalar la distribuidora de
energía en el barrio permitirá o no solucionar el suministro a las bombas y evitar que dejen de funcionar como ocurre en la actualidad. En Costa Esperanza hay alrededor de 1000 lotes familiares, un tercio del total que hay en la comunidad perlense. Con ello, los residentes suman unas 4000 personas de las 12.000 que habitan en el paraje.