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La ciudad de Cipolletti está llena de historias sobre sus primeros habitantes, y el barrio Del Trabajo fue cuna de grandes personajes y relatos. El escritor José Alberto Quiñones dedicó dos años de su vida a recopilar los momentos históricos que marcaron la esencia de la ciudad. La historia de la partera, el asesinato de un líder peronista y hasta el nacimiento de la hinchada del Albinegro quedaron plasmados en un libro lleno de emoción y nostalgia.
Quiñones nació el 29 de mayo de 1958, en el Día del Ejército Argentino. Respiró por primera vez en la antigua clínica que estaba ubicada en la esquina de Villegas e Irigoyen, donde hoy se encuentra la oficina de Recaudaciones del Municipio. Hasta los 17 años vivió en el barrio Del Trabajo en una casa sobre calle Castello, que originalmente se llamaba Don Bosco. Luego se mudó a las 300 viviendas y en 1999 regresó al barrio, pero esta vez a una casa en Castelli casi Namuncurá.
Nunca estudió letras ni comunicación, sin embargo, le apasionaba leer y escribir. Sentarse a plasmar historias era su gran pasatiempo. Con el pasar de los años descubrió que el barrio donde se había criado estaba lleno de personajes que marcaron la historia de Cipolletti y no dudó en salir a buscar testimonios.
“Siempre, desde que tengo memoria, me dediqué a escribir. Nací con esa facilidad de plasmar en un papel las historias, emociones y sentimientos. No me considero un escritor ni un intelectual, son un tipo común que escribe en sus ratos libres”, comenzó describiéndose.
Dijo que la historia y los personajes de su barrio lo apasionaron y lo llevaron a recuperar esas historias y plasmarlas en su libro, editado por primera vez en 2015 y con segunda edición en 2020, llamado “Barrio Del Trabajo: de la ironía al homenaje”.
Según contó, el título juega con la transformación de la representación social de los vecinos que forjaron ese asentamiento.
“Se decía que en el barrio Del Trabajo vivían los vagos, la gente que no le gustaba trabajar. Que la gente de ahí no le hacía honor al nombre. Pero con el tiempo, el sacrificio y la perseverancia, el nombre se convirtió en un homenaje. Los vecinos trabajaron mucho y hoy es motivo de orgullo todo lo que consiguieron. Imaginate que tuvieron la primera canilla comunitaria de la ciudad y fueron ellos mismos quienes a pico y pala realizaron las conexiones a sus casas”, remarcó Quiñones.
El libro inicia con un prólogo y la ubicación geográfica del barrio y continúa con la presentación de sus calles y una especie de muestra fotográfica. El primer relato cuenta la historia de los pioneros del lugar, como fueron Ernesto García y María Liuqui, que llegaron cerca de 1946.
También se conoce la historia de la primera canilla comunitaria que aún hoy se puede visitar justo en la esquina de Balcarce y Namuncurá. Pegado al cartel indicador de las calles sobresale del suelo un caño cementado de lo que fue la vieja cañería.
Según contó Quiñones, fueron los propios vecinos quienes cavaron las zanjas y realizaron las conexiones domiciliarias con caños de fibrocemento traídos especialmente desde Buenos Aires.
“También fuimos famosos por el fútbol. De la canchita del barrio conocida como el salitral, donde ahora es la plaza en Alberti y Namuncurá, aparecieron valores como mi hermano Jorge Quiñones que jugó en el Club Cipolletti, y los hermanos José y Pablo ´Chala´ Parra; este último llegó a la primera de River. Fue una verdadera de cuna de campeones”, contó.
El barrio también vio nacer a la primera hinchada del Albinegro, la que seguía con pasión a su equipo en cada partido que disputaba.
“La hinchada no nació ni con el Tigre ni con la 69, nació de la mano de Coky Molina y el recordado Bernardo Aliaga, dirigente de la fruta. Ellos empezaron a seguir a Cipo; se juntaban en la esquina de Suipacha y Namuncurá y de allí partían hasta la Visera. Eran verdaderos fanáticos”, describió Quiñones.
También relató la noche más sangrienta que se vivió en el barrio en esos años de convulsión política y violencia sin fin. Se trató del crimen de Juancito Bustos, un importante dirigente del PJ, asesinado de un balazo en la cabeza. Para su despedida llegó hasta la ciudad la plana mayor de Montoneros y el hecho llegó a los principales medios del país.
A Juancito, un trabajador de Agua y Energía, lo asesinaron en la madrugada del 2 de marzo de 1973 en la víspera de las elecciones. Fue frente a la Unidad Básica de calle Mengelle. Una bala de plomo le impactó en el ojo y murió en la clínica. Esa misma noche, en Roca, habían sido asesinado a un militante radical”, explicó el cipoleño. Los principales sospechosos fueron un grupo del partido provincial PPR.
Dijo que en esos días llegó al barrio la plana mayor de Montoneros y el acto tuvo relevancia a nivel nacional.
“Hicieron un homenaje sobre la calle Suipacha y la nota salió en la revista oficial de Montoneros que se llamaba Descamisados, con tirada a nivel nacional. Es un hecho de sangre muy recordado al día hoy”, relató.
En el libro también cuenta la historia de la llegada del padre Rueda a la capilla Nuestra Señora de Luján, el relato de Raúl Sotto, un trabajador del hospital que fue detenido de forma ilegal y torturado durante la dictadura, el nacimiento de la radio FM Creciendo y hasta la polémica tanguería de Gotán, que fue resistida por muchos vecinos que decían que era un lugar indecente.
La última tirada del libro fue de 100 ejemplares y recibió el apoyo del gobierno Municipal. Está prevista una nueva edición. Además, Quiñones comparte de forma constante algunas historias en su cuenta personal de Facebook.